Brasil, el tradicional favorito en la historia de los mundiales de fútbol, se enfrenta esta tarde a Croacia en el partido de apertura del máximo evento futbolístico, que cada cuatro años altera las pasiones de los aficionados, técnicos, jugadores y dirigentes.
Es el partido que rompe el hielo, en donde el nerviosismo y la ansiedad se apodera de los 22 jugadores que saltan al terreno y en reiteradas ocasiones es un encuentro que deja dudas.
La Arena Corinthians en Sao Paulo, es el escenario del arranque del Mundial a partir de las 3:00 p.m. y el punto de partida para el conjunto brasileño, que busca ganar en casa el hexacampeonato.
Hay mucha expectativa por este juego de apertura aunque estos juegos de inauguración están dentro de la categoría de los “más aburridos”.
Más allá del terreno, la cita mundialista empezará en medio de una serie de protestas por grupos sociales que reclaman mejoras de salarios, viviendas y otras demandas, afirmando que el país sudamericanos se gastó millones de dólares en un evento deportivo, mientras hay otras necesidades que resolver.
