A la fecha, cerca de 13.6 millones de personas con VIH tienen acceso a la terapia antirretroviral, pero hay más de 20 millones que no.
Para poder “cerrar la brecha” del VIH, lema del Día mundial de la lucha contra el sida que se conmemora hoy, 1 de diciembre, es necesario ejecutar una serie de acciones en el próximo lustro.
Esto es lo que propone el nuevo informe Fast-Track - Ending the AIDS epidemic by 2030 (Actuación inmediata: acabar con la epidemia de sida para 2030), de Onusida. El documento explica que una vez se logren los objetivos propuestos en cinco años, para 2030 se alcanzarán las metas “95-95-95” que concretizan el objetivo de poner fin a la epidemia de sida como una amenaza para la salud mundial, explica César Núñez, director regional de Onusida para América Latina.
Las metas “95-95-95” buscan que en 15 años “el 95% de las personas que viven con el VIH conozca su estado serológico; que el 95% de las personas que tengan conocimiento de su estado seropositivo acceda al tratamiento, y que el 95% que tenga acceso a él, logre una represión viral efectiva”.
Acabar con la epidemia de sida para 2030 es posible, pero solo si se cierra la brecha existente entre el número de personas que tienen acceso a los servicios de prevención, tratamiento, atención y apoyo relacionados con el VIH y el número de los que no lo tienen y que se han dejado de lado, afirma Núñez.
“Cerrar la brecha significa facilitar el acceso a servicios de prevención, atención y tratamiento para todas las personas, donde quiera que estén, y que lo necesitan”.
Si se cierra la brecha global de las pruebas del VIH, los 19 millones de personas que no conocen su estado seropositivo empezarán a recibir apoyo.
Además, si se cierra la brecha del tratamiento, los 35 millones de personas que viven con el VIH tendrán acceso a medicamentos que podrán salvar su vida, dice.
Así mismo, si se cierra la brecha del acceso a medicamentos para niños, todos aquellos que viven con el VIH podrán acceder al tratamiento, y no solo el 24% que lo hace actualmente. “Si se cierra la brecha en materia de acceso, todos podremos ser parte de la solución”.
En otras palabras, cerrar la brecha representa que se acabará con la epidemia de sida para 2030 “cuando todas las personas que lo necesiten reciban los servicios necesarios para prevenir la infección y cuando los que viven con el VIH tiene acceso a tratamiento y atención”.
Hasta junio pasado, unos 13.6 millones de personas tenían acceso a la terapia antirretrovírica en el mundo, “lo que supone un logro asombroso”, afirma Núñez. Sin embargo, “más de 20 millones de personas que viven con el VIH no tienen acceso a tratamiento”.
En América Latina, la cobertura del tratamiento, según cifras de 2013, llega al 45% de las personas que viven con el VIH.
En Panamá, hasta 2012 un total de 7 mil 11 personas mayores de 15 años recibían la terapia, añade Núñez.
“Se estima que la cobertura en el tratamiento en Panamá es del 46%, una de las más altas de la región”.
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* El 46% de la población en Panamá que vive con VIH tiene acceso a la terapia antirretroviral, según datos de 2012.
Un avance significativo para que el VIH se trate como una enfermedad crónica es el uso de la terapia antirretroviral, ya que esta controla y detiene el avance de la infección del VIH, afirma Orlando Quintero, director ejecutivo de Probidsida. En Panamá, más de 8 mil personas están tomando la terapia antirretoviral. En total, 14 mil 22 casos en etapa sida se han registrado en Panamá desde 1984 hasta septiembre de 2014.
