La Superintendencia de Bancos de Panamá ordenó la liquidación forzosa administrativa de ES Bank (Panamá), informó el regulador en un comunicado. Un mes después de su intervención, la Superintendencia concluyó que “existe una falta de calidad de los activos del banco, producto del modelo de negocios y de unos procesos de administración inadecuados, por lo que la Institución no es viable bajo ningún escenario”.
ES Bank es una subsidiaria del portugués Banco Espirito Santo, que atraviesa por dificultades económicas en su país. La Superintendencia se comunicó con el Banco Central de Portugal para conocer sus planes sobre el banco y conoció “las decisiones adoptadas por el Banco Central de Portugal, de solo destinar recursos al nuevo banco en Portugal y a algunos otros, entre ellos, la subsidiaria en Miami, Florida”. Esta situación dejó “en indefensión al resto de los bancos del Grupo Espirito Santo alrededor del mundo” y sustenta “la decisión de esta Superintendencia de proceder con la Liquidación Forzosa de la subsidiaria en Panamá".
La Superintendencia explica en un comunicado que esta decisión tiene que ver exclusivamente con la situación de Banco Espirito Santo en Portugal y que no afecta al resto del Centro Bancario Internacional de Panamá, compuesto por 90 bancos.
