El Juzgado Decimotercero Civil condenó a cinco periodistas, a los diarios La Estrella y El Siglo, a dos particulares y a una empresa privada, a pagar una indemnización de $725 mil por daños y perjuicios materiales y morales en perjuicio de la empresa Naves Supply, cuya gerente era Lourdes Castillo, que actualmente es directiva de la Autoridad del Canal de Panamá (ACP).
Castillo presentó esta demanda civil en 2011, luego que se publicaran noticias referentes a una contratación directa que hizo el Ministerio de Salud a la empresa Naves Supply, para la recolección e incineración de desechos peligrosos en hospitales y clínicas de Panamá y San Miguelito.
El contrato fue por $2.1 millones. En el fallo del 16 de mayo pasado, la jueza Melina Robinson Oro hizo un desglose del pago de la condena. Los sentenciados deben pagar $150 mil a Castillo, $500 mil a Naves Supply y $75 mil por los gastos de los abogados demandantes.
Los condenados a pagar solidariamente esta multa son los periodistas Carlos Atencio, Alexis Charris, Jean Marcel Chéry, Magaly Montilla y Gerardo Berroa.
De igual forma fueron sentenciados Marcel Rivera, Mauro Zuñiga, la empresa Auramek Engineering y las sociedades Geo-Media S.A y El Nuevo Siglo S.A., representantes legales de los diarios La Estrella y El Siglo.
Por estos mismos hechos, el Juzgado Undécimo Penal llamó a juicio a los cinco periodistas. Sin embargo, el juicio no se ha realizado porque aún falta por notificar a Berroa.
APELARÁN
Guido Rodríguez, director de La Estrella, dijo que esta decisión constituye “un golpe a la libertad de expresión”. Anunció también que presentarán un recurso de apelación en segunda instancia.
“La jueza accedió a la petición de demandante sin examinar las pruebas presentadas”, indicó.
En tanto, Filemón Medina, secretario general del Sindicato de Periodistas de Panamá, expresó que este fallo constituye una acción “exagerada y reprochable”, desde cualquier punto de vista.
A su juicio, la administración de justicia es expedita en los casos donde están involucrados los profesionales de la pluma y aquellos que disienten contra el poder.
Sin embargo, esto no es así con aquellos que son mencionados en las publicaciones, acotó.
