¿Sabe usted lo que es la falla cardiaca?
Una insuficiencia cardíaca (o fallo cardíaco) es cuando el corazón no puede bombear suficiente sangre rica en oxígeno para satisfacer las necesidades de su cuerpo. Así lo explica MedlinePlus, el popular servicio informativo en línea de salud para pacientes, familiares y amigos y que es producido por la Biblioteca Nacional de Medicina de Estados Unidos.
Esta insuficiencia cardíaca no significa que su corazón se haya detenido o esté a punto de dejar de latir. Pero, sin suficiente flujo de sangre, es posible que sus órganos no funcionen bien, lo que puede causar graves problemas en su cuerpo, detalla este servicio informativo.
“El paciente desarrolla signos y síntomas de hipoperfusión (disminución del flujo de sangre que pasa por un órgano) porque el corazón pierde esa capacidad de bombear”, asegura el médico cardiólogo Temístocles Díaz, a propósito del Día Mundial del Corazón que se celebra este 29 de septiembre.
Sobre la falla cardiaca, el médico continúa diciendo que “el paciente se torna con las manos y extremidades frías, también disminuye el volumen urinario y se va hinchando hasta que llega a un estado que se llama anasarca (término médico que describe una forma de edema o acumulación de líquidos masiva y generalizada)”. Posteriormente, la falla del bombeo del corazón lleva a quien la padece a una inestabilidad hemodinámica, que se produce cuando hay una presión arterial anormal o inestable, que puede causar un flujo sanguíneo inadecuado a los órganos.
Pero ¿qué causa la insuficiencia cardíaca? En este aspecto podemos decir que las afecciones que pueden causar insuficiencia cardíaca incluyen: cardiomiopatía, defectos cardíacos congénitos, enfermedad de las arterias coronarias, enfermedades de las válvulas cardíacas, hipertensión, diabetes y obesidad, entre otros.
El Día Mundial del Corazón se celebra el 29 de septiembre. La fecha fue designada con el objetivo de concienciar sobre las enfermedades cardiovasculares, su prevención, control y tratamiento.
“Algo que es muy importante conocer es que todas las terapias que nosotros utilizamos para pacientes que sufren de angina de pecho, de infarto, que tiene que ver con cirugía bypass o colocación de stent a través de angioplastia o el mismo tratamiento médico. Uno lo que está haciendo es obviamente aumentando la expectativa de vida a los pacientes, pero al mismo tiempo esos pacientes van a terminar desarrollando falla cardiaca”, expresa el cardiólogo panameño.
Díaz va más allá y alerta que “se dice que en el 2030 va a haber un tsunami de falla cardíaca a nivel mundial”. En una entrevista con este medio, pide prestar atención al hecho de que, según estadísticas, el 50% de la población en Panamá es obesa. “Entonces nosotros vamos en esa línea de lo que estadísticas que le he presentado a nivel mundial”, alerta.

POLÍTICAS DE SALUD
Díaz enfatiza también que todos estos factores que desencadenan falla cardiaca que se han mencionado son prácticamente “políticas de salud que tienen que ser implementada a través de un sistema de salud bien robusto” en el cual tiene que haber una educación continua de los pacientes para el monitoreo de la presión arterial, de la glucosa, de los niveles de colesterol, de la pérdida de peso a través de los ejercicios (y un seguimiento de clínica de obesidad). Se suma también el control a que el paciente no fume, que no utilicen drogas ilícitas y “todo esto tiene que ver con las políticas de salud a largo plazo, pero que hay que atacar desde hoy y todos los días”, reitera.
Apunta además al hecho de que si bien la expectativa de vida del ser humano ha aumentado esto ha hecho que se trate más pacientes hipertensos, obesos, con infartos, con problemas de colesterol, sedentarios que no hacen ejercicios. De allí a que insista en la necesidad de políticas de Estado robustas.
“No aprendemos de otros modelos de salud como en los países escandinavos en Finlandia, Noruega, Suecia que se le da seguimiento desde niño no se espera, así que el infarto le caiga a la persona a los 40, 50, 60 años sino que ellos a los niños en esos países le hacen seguimiento de su colesterol de su glucosa de su peso Todo esto porque resulta ser que en estos países los impuestos que van dirigidos para la salud son entre un 30 o 40%, entonces el Estado se encarga de hacer todos estos seguimientos de tal forma que cuando la persona llegó a los 50 años y se infartó entonces puede imaginarse toda la tecnología que tienen para utilizar con estos pacientes”.
FACTORES CLAVE
El cardiólogo aprovecha la fecha para remarcar algunos parámetros, a fin de minimizar que la enfermedad cardiovascular no aparezca o que bien no progrese.
Así, la persona debe tener:
- la presión arterial de 120/80
- niveles de glucosa por debajo de 100
- la hemoglobina glicosilada por debajo del 6
- el colesterol total por debajo de 200
- los triglicéridos por debajo de 150
- el LDL o colesterol malo por debajo de 100 (si es menos de 70 es mejor)
- el HDL o colesterol bueno, por arriba de 60
HÁBITOS SALUDABLES
Díaz hace hincapié en los hábitos saludables: hacer ejercicio cinco veces por semana, por un periodo de 30 a 45 minutos. Se refiere a ejercicio aeróbico ya sea nadar, caminar o andar en bicicleta.
“La persona debe tener una dieta saludable rica en granos, vegetales y con disminución de los lácteos, más bien orientada hacia una dieta mediterránea”, añade.
Asimismo, se debe dormir de 7 a 8 horas al día, evitar el estrés, no fumar, no involucrarse con drogas, no abusar del alcohol.
Estudio DELIVER: Reducción de mortalidad y empeoramiento de la falla cardiaca preservada
Se estima que alrededor de 64 millones de personas en el mundo tienen un diagnóstico de falla o insuficiencia cardíaca. Las tasas de mortalidad asociadas a ello llegan a compararse con algunos tipos de cáncer. En base a esa realidad se han desarrollado investigaciones clínicas para encontrar alternativas de tratamiento eficaces y específicas para esta población.
Uno de esos estudios se conoce como Deliver y cuyos resultados se presentaron en el Congreso Europeo de Cardiología. Allí se mostró que la dapagliflozina (Forxiga) disminuye la mortalidad cardiovascular y el empeoramiento por falla cardiaca preservada en un 18%.
A raíz de estos resultados presentados, la Sociedad Europea de Cardiología recomendó a los especialistas considerar el uso de esta molécula para el tratamiento de la falla cardiaca preservada. En la región países como Honduras, Guatemala y Panamá ya cuentan con la aprobación de los respectivos ministerios de Salud.

