El hecho ocurrió la noche del sábado en el noreste de Australia. En las imágenes se ve una bola de fuego verde atravesar el cielo.
Según informó el astrofísico Brad Tucker a The Guardian, lo más probable es que el meteorito midiese entre 0,5 y 1 metro. El color verde de la llama se debería al sobrecalentamiento de hierro y nickel.
No se reportaron heridos ni daños materiales. Según Tucker el meteorito se debió desintegrar antes de llegar a tierra.

