REDACCIÓN, (BLOOMBERG).- Aguas freáticas cargadas de radiación proveniente de los reactores de la central atómica de Fukushima Dai-Ichi ubicada al norte de Tokio se están filtrando hacia el Océano Pacífico, suscitando el temor de que el agua tóxica haya estado llegando al mar desde que se produjo el desastre hace dos años.
Retractándose respecto de declaraciones anteriores, Tokio Electric Power Co. confirmó anoche la filtración del agua subterránea, lo que le valió una reprimenda del gobierno hoy para que detenga las filtraciones que, según el secretario del gabinete Yoshihide Suga, son “graves”.
Tepco, como se conoce a la empresa eléctrica, sospechaba que se estaban produciendo filtraciones luego de descubrir que los niveles de agua en los pozos de control se movían en sinfonía con el flujo de las mareas, dijo telefónicamente hoy la portavoz Kaoru Suzuki.
El operador no sabe cuándo comenzaron las filtraciones ni cuánta agua radiactiva ha llegado al mar, agregó. Las muestras de agua indican que la contaminación se ha limitado a la zona portuaria cercana a la central de Fukushima, señaló Suzuki.
“No sé por qué Tepco fue tan reticente para reconocer que había una filtración”, declaró telefónicamente hoy Jota Kanda, profesor de la Universidad de Ciencias y Tecnologías Marinas de Tokio.
“La mayoría de los oceanógrafos que han estudiado el efecto de la catástrofe de Fukushima en las zonas oceánicas aledañas son de la opinión de que se ha venido filtrando agua radiactiva de la central. Es de sentido común”.
PREOCUPACIÓN POR LOS PECES
El anuncio de Tepco irritó a los sindicatos de pescadores que perdieron zonas de pesca y a los clientes por la preocupación de que la radiación contamine los peces e ingrese a la cadena alimenticia.
En agosto del año pasado, la empresa eléctrica encontró niveles récord de cesio radiactivo en los peces que capturó para realizar pruebas en un radio de 20 kilómetros de la costa de la planta nuclear.
“Tepco por lo menos podría habernos advertido sobre la posibilidad de las filtraciones”, dijo telefónicamente hoy Yoshihisa Kobayashi, funcionario de la Federación de Asociaciones Cooperativas de Pesquerías de la Prefectura de Fukushima.
“Siempre sospeché que podía haber filtraciones porque los niveles de radiación dentro de las mallas de retención de sedimentos siguen siendo altos aunque Tepco nos dijera que no había filtración”.
El temor por la contaminación de los peces se ha extendido más allá de Japón. Un estudio de quince atunes de aleta azul capturados frente a las costas de San Diego en agosto de 2011 encontró niveles de cesio radiactivos diez veces más altos que en los peces capturados en años anteriores.
Esto proporciona “pruebas inequívocas” de que la radiación provino de Fukushima, dijeron investigadores como Daniel Madigan y Nicholas Fisher en un estudio publicado en mayo de 2012 en Proceedings of the National Academy of Sciences. El nivel de contaminación no era peligroso para los seres humanos, aclaró el estudio.
