PARIS, Francia (EFE).- La compañía Air France y el fabricante aeronáutico Airbus experimentaron este jueves en un vuelo comercial entre Toulouse y París una serie de procedimientos y prácticas, incluida la mezcla de biocarburantes en el combustible, que permitió reducir a la mitad las emisiones de dióxido de carbono (CO2).
El experimento, presentado por los dos grupos en sendos comunicados como una novedad y el vuelo con menor emisión contaminante del mundo, lo realizó un Airbus A321 en el que la mitad de su combustible se había obtenido con aceites usados y se redujo el peso de diferentes equipamientos.
Además, se optimizaron los procedimientos en los aeropuertos de salida y llegada, en las operaciones de despegue y aterrizaje y durante el vuelo para ahorrar carburante.
Al queroseno habitual que utilizan los aparatos se añadió un 50% de un biocarburante elaborado por hidrotratamiento y, al final, la emisión de CO2 por habitante y kilómetro quedó en 54 gramos, la mitad que un trayecto tradicional en avión.
Para minimizar el gasto de combustible, la energía para la climatización en tierra se hizo con generadores eléctricos y no con queroseno, se redujo peso en el avión con unos asientos más delgados un 40% más ligeros, con los que la aerolínea espera ahorrar mil 700 toneladas de carburante anuales, igualmente se disminuyó el peso de diversos elementos del material de servicio de la cabina, como los armarios o los carritos.
