INFANCIA

Avances contra la desnutrición

Avances contra la desnutrición
Avances contra la desnutrición

La infancia es una etapa clave en el desarrollo de los seres humanos. Para que este proceso se produzca de manera normal, es fundamental recibir una nutrición adecuada. De lo contrario, el flagelo de la desnutrición puede hacer su aparición.

El mayor impacto de esta realidad lo sufre el cerebro del niño, ya que se pueden producir alteraciones metabólicas, informa la doctora Débora Isabel Arosemena Del Valle, especialista en nutrición.

Las cifras de América Latina revelan que hay 7.1 millón de niños menores de 5 años con desnutrición crónica, de acuerdo con el documento "Una mirada integral a las políticas públicas de agricultura familiar, seguridad alimentaria, nutrición y salud pública en las Américas: Acercando agendas de trabajo en las Naciones Unidas" (mayo 2014), ejecutado por diversas organizaciones internacionales.

Realidad

La desnutrición va a producir un retardo en el crecimiento y en el desarrollo, y por ende, una baja productividad.



De acuerdo con la "Encuesta de niveles de vida 2008", la más reciente que existe en el país, la población de niños menores de 5 años que presentan desnutrición crónica en el istmo es del 19.1%, mientras que para 2003 la cifra era de 22.2%.

Este problema se concentra, sobre todo, en las áreas comarcales, con un 56% del porcentaje total, señala Odalis Sinisterra, nutricionista del Ministerio de Salud (Minsa).

No obstante, el istmo está encaminado a combatir este problema. Por eso, la semana pasada Panamá se unió al programa regional "Mesoamérica sin Hambre", dirigido a erradicar este flagelo antes del año 2025.

"Mesoamérica sin Hambre" es una iniciativa ejecutada por la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), en coordinación con las autoridades de Belice, Colombia, Costa Rica, El Salvador, Honduras, Nicaragua, República Dominicana, Guatemala, México y Panamá.

El programa busca mejorar la agricultura familiar y la seguridad alimentaria y nutricional de los sectores más vulnerables, mediante un plan quinquenal que se llevará a cabo en paralelo en toda la región, indicaron voceros de la FAO en Panamá.

En el istmo las gestiones estarán dirigidas a fortalecer el programa de alimentación familiar, o huertos familiares, para darle una mayor expectativa de planificación y capacitación a las familias, detalla Franklin Corro, secretario ejecutivo de la Secretaría Nacional para el Plan de Seguridad Alimentaria y Nutricional, una de las instituciones que trabaja en pro de este programa.

Con esta acción buscan que las personas no solo compren el alimento necesario, sino que además produzcan la mayor cantidad posible para su propio consumo.

Las huellas de la desnutrición

La desnutrición crónica supone un retraso en el crecimiento, o lo que sería lo mismo, una baja talla en el niño, advierten voceros de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura en Panamá.

Para saber cómo está Panamá en esta materia, Eira Vergara de Caballero, jefa del departamento de nutrición del Ministerio de Salud (Minsa), comparte datos de un censo sobre la talla en escolares, coordinado por el departamento de Salud Nutricional del Minsa con el apoyo del Ministerio de Educación.

Los resultados de este estudio, que se dieron a conocer en el año 2014, arrojaron datos satisfactorios.

Consecuencias

Los efectos de la desnutrición van a depender de la severidad de cada caso, y de cuán privado esté la persona de los nutrientes.



Por ejemplo, en 2007, el retardo en talla fue de 21.9% en la población infantil entre los seis y nueve años, y en el más reciente estudio bajó al 15.1%, es decir, entre ambas se registró una disminución del 6%.

Esta encuesta debe ser tomada como referencia para aquellos grupos que trabajan en pro de la seguridad alimentaria en el país, para una mejor focalización de los programas, sugiere Vergara de Caballero.

Secuelas

Más allá de los avances, los efectos de la desnutrición no se detienen.

Una nutrición no adecuada afecta a la salud global del ser humano, ya que el organismo necesita los nutrientes para realizar todas las funciones básicas de la vida, sostienen los consultados.

La desnutrición produce un retardo en el crecimiento, en el desarrollo y consecuentemente presenta una baja productividad de la persona, señala Vergara de Caballero.

Sus efectos van a depender de su severidad y de cuán privado esté la persona de los nutrientes indispensables, apunta la doctora Débora Isabel Arosemena Del Valle, especialista en nutrición.

También dependerá del tiempo de duración que tenga el individuo presentando el cuadro de desnutrición, subraya.

El grupo más susceptible de la desnutrición son los niños, porque ellos están en el proceso de crecimiento y corren el riesgo de no tener un desarrollo sano.

Por ejemplo, si los pequeños no tienen una dieta adecuada pronto tendrán problemas en el sistema nervioso y muchos no rendirán como se espera en la escuela.

La lista de efectos, además, incluye problemas en el desarrollo de los músculos, y el sistema inmunológico estará tan débil que no podrá combatir enfermedades e infecciones, señalan los expertos.

Si se revisan estos efectos en los adultos, en la mujer embarazada y en el adulto mayor, al no tener los requerimientos de una dieta completa, no podrán cumplir con las funciones básicas de la vida.

Es decir, en algo tan sencillo como pensar van a necesitar azúcar y si no tienen los carbohidratos adecuados no van a tener reflejos adecuados, comenta Arosemena Del Valle.

De paso, el sistema gastrointestinal del paciente se irá deteriorando, al igual que todos sus huesos.

 

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