2:54 p.m. - RÍO DE JANEIRO, Brasil (EFE).- El Gobierno de Brasil intensificó hoy una campaña nacional contra la fiebre amarilla, mientras la sospecha de un nuevo caso fue notificada en el estado de Minas Gerais (sureste) y centenares de personas asustadas hacen filas en puestos de salud para vacunarse en Brasilia y Goiania. El ministerio de Salud informó que creó un gabinete de crisis para tratar el problema y el laboratorio estatal Fundación Oswaldo Cruz anunció que producirá 30 millones de dosis de nuevas vacunas contra esta enfermedad infecciosa que puede ser mortal.
El martes un hombre de 38 años que estaba internado desde el viernes pasado con los síntomas murió en la capital federal, Brasilia. El deceso se suma a otro registrado la semana pasada en el estado de Goiania, que rodea al Distrito Federal, y donde unos 50 municipios permanecen en estado de alerta por la enfermedad. En varias localidades de Goiania se ha documentado la muerte de al menos 80 monos, aparentemente víctimas de la variante silvestre.
"La recomendación es que si usted no ha sido vacunado contra la fiebre amarilla en los últimos 10 años, busque el puestos de vacunación", dijo a periodistas el secretario de Vigilancia en Salud, Gerson Penna. "Necesita vacunarse quien viaja por turismo o trabajo para áreas endémicas, principalmente aquellos que van a entrar en los bosques", agregó.
El ministerio envió 300.000 dosis adicionales de la vacuna para la región Centro Oeste, explicó el secretario. Esta mañana, las autoridades sanitarias del estado de Minas Gerais reportaron que un ganadero de 48 años ha sido internado en un hospital de Belo Horizonte con síntomas de la dolencia, contraída en el estado amazónico de Acre, fronterizo con Bolivia.
La Secretaría de Salud de Minas reforzó la vacunación en 13 municipios cerca de la frontera con Goias y el Distrito Federal. Esta enfermedad ha matado a 161 personas en Brasil en los últimos 12 años, en los que fueron registrados 349 casos, según el ministerio de Salud.
La mayoría de los casos ocurrieron en zonas rurales y selváticas, donde la variante silvestre es transmitida por un mosquito del género haemagogus. En 2007 fueron notificados en total seis de esos casos, con cinco muertes, en los estados de Amazonas, Goias, Roraima y Pará.
Según el Gobierno, desde 1942 no hay casos de la forma urbana, que suele ser contagiada por mosquitos aedes aegypti, el mismo vector del dengue. El ministro de Salud, José Gomes Temporao, solicitó a los ministerios de Relaciones Exteriores y de Turismo que alerten a diplomáticos, turistas y a todos los que viajen a Brasil que se inmunicen contra la fiebre amarilla al menos 10 días antes del viaje.
Temporão en cartas enviadas al canciller Celso Amorim pide que las embajadas y oficinas de organismos internacionales en Brasilia sean informados sobre el cuadro de la enfermedad en el país. La alerta fue extendida a la Asociación Brasileña de Agentes de Viaje y otros organismos vinculados a la aviación civil y el turismo, informó el ministerio de Salud.
El virus de la fiebre amarilla se encuentra en estado silvestre en las regiones Norte y Centro Oeste del país y en los estados de Minas Gerais (sureste) y Marañón (noreste). También hay áreas de transmisión en parte de los estados de Piauí, São Paulo, Paraná y Santa Catarina y Bahía y Espíritu Santo. Las acciones preventivas, como lucha contra los mosquitos vectores y la vacunación son emprendidas por el gobierno federal y los de estados y municipios.