Brasil financiará un importante tramo de una carretera en el centro de Bolivia a condición de que concluyan estudios de impacto ambiental, tras reclamos de indígenas que estiman que la ruta dañará el ecosistema, dijo el martes la embajada brasileña, citada por una emisora local.
La ayuda financiera para "el tramo central que pasa por el parque sólo será concedida cuando en Bolivia se terminen los estudios de impacto socioambiental que están en curso", afirmó el embajador de Brasil en La Paz, Marcel Biato, citado por la radio privada Erbol.
El diplomático explicó que sólo cuando concluyan los estudios ambientales "ahí vamos a discutir con el Banco Nacional (de Desarrollo) de Brasil (Bandes) el financiamiento, pero primero pasa por un análisis, una decisión técnica y política".
Brasil comprometió un total de $332 millones para construir una vía desde el poblado cocalero de Villa Tunari, en el centro del país y bastión político del presidente Evo Morales, en dirección norte, hacia San Ignacio de Moxos, en la Amazonia del país, un trecho de 306 kilómetros.
Unos 90 mil aborígenes de los pueblos Moxos y Yuracarés que habitan el Territorio Indígena y Parque Nacional Isiboro Sécure (TIPNIS, centro de Bolivia) se oponen a la obra vial, pues consideran que dañará el ecosistema y anunciaron para el próximo lunes 15 de agosto una caminata de protesta desde el centro de Bolivia hasta la ciudad de La Paz.
Un reciente informe de la fundación privada Programa de Investigación Estratégica en Bolivia (PIEB) señala que la obra vial provocará la deforestación de más de 610 mil hectáreas en los próximos 18 años.
La ejecución de la carretera, a cargo de la compañía privada brasileña OAS Ltda, ya comenzó desde Villa Tunari, mientras el gobierno del presidente Morales anunció que la obra será ejecutada a toda costa y que finalizaría en 2014.