11:58 a.m. - LONDRES, Reino Unido (Reuters). -Una mujer con esclerosis múltiple perdió hoy jueves su batalla por aclarar la ley británica de suicidio asistido para proteger a su marido de cualquier proceso judicial futuro si la ayuda a terminar con su vida.
Debbie Purdy, de 45 años y oriunda de Bradford, quería forzar al Fiscal General del Estado a que le dé garantías de que su marido no sería procesado si la ayuda a llegar a una instalación en el exterior en donde pueda realizarse una eutanasia.
Su pedido ante la Corte Suprema fue rechazado el año pasado y el jueves la Corte de Apelaciones respaldó esa decisión, según informó Press Association.
"Pese a nuestra compasión por la terrible instancia en la que se encuentran la señora Purdy y el señor Puente (su marido), esta apelación debe ser desestimada", indicaron los jueces de la Corte de Apelaciones.
La ley británica indica que ayudar a cometer un suicidio es un crimen que conlleva una pena máxima de 14 años en prisión.
Sin embargo, desde 1992 cerca de 100 ciudadanos de Gran Bretaña han acabado con sus vidas en las instalaciones de Dignitas en Suiza, donde el suicidio asistido o eutanasia es legal, sin que sus familiares hayan sido procesados.