La presencia de caspa afecta a personas de distintas edades y puede transmitir una mala imagen, por ejemplo, cuando se usa ropa negra y esta se ve “salpicada” de partículas blancas. Incluso, quienes la padecen pueden ser objeto de bromas. Pero, ¿qué es y a qué se debe? “El término caspa se refiere a la descamación del cuero cabelludo. Cuando además de la descamación hay enrojecimiento de la piel, se trata de una dermatitis seborreica, debido a la inflamación cutánea”, explica el dermatólogo Juan Erasmo González.
“La dermatitis seborreica es una enfermedad común que afecta aproximadamente a un 4% de la población adulta. Además del cuero cabelludo, frecuentemente aparece en las cejas, párpados, los lados de la nariz, orejas y el centro del pecho”, añade. “Esta dermatitis se presenta a cualquier edad, siendo más frecuente en bebés menores de cuatro meses y en adultos. También es más común en personas que liban licor habitualmente, que tengan trastornos en la alimentación (anorexia o bulimia), acné o psoriasis, en la enfermedad de Parkinson y en los climas fríos y secos”.
Dr. Juan Erasmo González
Dermatólogo
El doctor González menciona que se desconoce la causa exacta de la dermatitis seborreica, pero hay una predisposición genética a padecerla. “La afección parece estar relacionada con las hormonas, porque el trastorno aparece, a menudo, durante los primeros meses de vida y reaparece en la pubertad. Lo anterior puede deberse a las hormonas que recibe el bebé durante la lactancia materna y las hormonas de andrógenos que se eleven en la adolescencia”. El estrés emocional y físico (cansancio) también se considera un factor agravante de esta condición, ya que aumenta el nivel de las hormonas que activan la producción de las glándulas sebáceas, que a su vez, favorecen la seborrea que puede ocasionar la dermatitis seborreica. Un hongo del género Malassezia también contribuye a la aparición o empeoramiento de la enfermedad.
DIAGNÓSTICO Y TRATAMIENTO
El diagnóstico lo puede hacer el médico al examinar al paciente, sin requerir de exámenes de laboratorio. Solo se piden exámenes cuando se sospecha de alguna otra condición que podría agravarla, por ejemplo, una inmunodeficiencia. Los champús antifúngicos pueden controlar la dermatitis en la mayoría de los casos. También se puede necesitar cremas o lociones con corticoide, las cuales se deben aplicar por períodos cortos para evitar efectos indeseables. El médico puede aconsejarle los tratamientos a seguir, según la severidad del problema.
