China envió el lunes a dos astronautas a un laboratorio que se encuentra en órbita en el espacio, lo que constituye un paso crucial hacia el objetivo del país de crear y operar su primera estación espacial para 2022.
El lanzamiento de la nave Shenzhou-11, que presenció un grupo de medios locales y extranjeros en el Centro de Lanzamiento Satelital Jiuquan de la provincia de Gansu, en el oeste de China, es la tercera misión de Pekín al espacio este año.
A alrededor de las 07:30 hora local, el comandante de la misión, Jing Haipeng, salió rumbo al espacio por tercera vez, en esta ocasión con el astronauta novel Chen Dong.
Ambos fueron seleccionados entre un grupo de 20 y tendrán a su cargo comprobar que el equipamiento y ellos mismos estén preparados para pasar períodos prolongados fuera de la Tierra. Se consumirán más de 100 tipos diferentes de comida espacial y se utilizará toda una serie de tecnologías –desde bicicletas de ejercicio hasta links de banda ancha- durante la misión.
En conferencia de prensa, el general Zhang Youxia declaró que el lanzamiento fue “todo un éxito”. La agencia espacial dijo que su equipo funcionaba de forma adecuada y que está en buenas condiciones para las necesidades de la misión.
La segunda mayor economía del mundo ha gastado miles de millones en los últimos 10 años para competir en la carrera espacial con los Estados Unidos y Rusia, así como con los rivales asiáticos India y Japón.
China tiene ambiciosos planes de enviar un astronauta a la Luna para aproximadamente 2025, además de llegar a Marte con un vehículo no tripulado.
En una felicitación que se leyó en la conferencia de prensa, el presidente Xi Jinping calificó el lanzamiento de hito en el trabajo de China en misiones espaciales tripuladas. “Aún tenemos mucho por hacer” para alcanzar los objetivos de descubrir los secretos del espacio y fortalecer a China en exploración espacial, dijo en la nota.
Se estima que la tripulación del Shenzhou-11 estará 33 días en el espacio, 30 de los cuales pasará en el laboratorio espacial Tiangong-2, que se lanzó el mes pasado y es una versión más simple de la estación espacial que planea el país.
El vicedirector de la Agencia Espacial Tripulada de China, Wu Gang, dijo que la última misión proporcionará una valiosa experiencia para el posterior desarrollo de los planes de la estación espacial.Pero el lanzamiento es también motivo de orgullo nacional, y Wu destacó que personal chino planeó y ejecutó toda la misión.
En una conferencia de prensa con los astronautas realizada un día antes del lanzamiento, ambos se despidieron con un firme “nos vemos en Pekín”.
