6:14 p.m. - Redacción Internacional/AP. -La orden de Egipto de que los 300 mil cerdos del país sean sacrificados, las restricciones a los viajes y la recomendación de evitar los besos, entre otras, son algunas de las medidas drásticas que el mundo está tomando, y que algunos consideran cuestionables, para combatir la gripe porcina.
Egipto ordenó sacrificar a los cerdos a pesar de que no hay ningún caso de la enfermedad en ese país.
Londres, donde solo hay cinco casos, se prepara para comprar 32 millones de tapabocas. Y en Estados Unidos el presidente Barack Obama dijo que posiblemente deberían cerrarse más escuelas. El país cuenta con 132 mil en total.
En los aeropuertos de Japón a Corea y de Grecia a Turquía se han instalado cámaras térmicas para rastrear si alguno de los pasajeros tiene fiebre. Y Libano recomendó no saludar de beso, una tradición árabe, a pesar de que nadie tiene la enfermedad ahí.
Todas estas medidas, y muchas otras más, comienzan a tomarse a pesar de que los expertos en salud del mundo dicen que muchas de ellas no podrán impedir que la enfermedad se disemine.
El miércoles la Organización Mundial de la Salud aumentó su nivel de alerta por pandemia al segundo más alto, lo que significa que cree que las posibilidades de un brote mundial de la enfermedad son inminentes.