LONDRES, Inglaterra. (REUTERS). -La intensa ola de frío en Estados Unidos (EU) parece contradecir la noción del calentamiento global, pero un invierno altamente lluvioso en Gran Bretaña y un verano en extremo caluroso en Australia volvieron a colocar nuevamente al cambio climático en la agenda política global.
Una economía mundial crepitante alejó el interés político en aplicar reformas multimillonarias para reducir las emisiones de gases basados en combustibles fósiles, cambios que según los científicos son necesarios para encarar el calentamiento global.
Sin embargo, la retórica está virando en el 2014, un año antes de que se cumpla el plazo para sellar un nuevo acuerdo sobre cambio climático en Naciones Unidas.
El secretario de Estado estadounidense, John Kerry, tomó lainiciativa al decir que el cambio climático "es quizás una delas armas de destrucción masiva más temibles" y ridiculizar a aquellos que dudan de que el calentamiento global está siendo producido por la actividad humana.
Casi 200 gobiernos han acordado trabajar en un tratado para una cumbre que se realizará en París en diciembre del 2015,destinado a combatir el aumento de las temperaturas del planeta que según científicos de un panel de la ONU provocará episodios climáticos extremos y un incremento en el nivel del mar.
El pacto reemplazaría al Protocolo de Kioto, el único intento mundial por reducir de forma coordinada las emisiones de gases que causan el efecto invernadero y que fue rechazado por EU.
El acuerdo de Kioto tampoco impuso límites a los niveles de contaminantes expelidos por economías de rápido crecimiento como China e India. Tras episodios de clima extremo que afectaron a varias partes del mundo desarrollado, los políticos de las naciones más ricas están nuevamente bajo presión para abordar el asunto.