La artritis reumatoide es más que un dolor en las articulaciones y la psoriasis no es solo una afectación de la piel.
Estas dos condiciones, que son catalogadas como enfermedades crónicas, inflamatorias y antoinmunes (que el sistema inmunológico de la persona se ocasiona a sí mismo), fueron abordadas en el país en el congreso “Progress & Promise Latinoamérica”, una conferencia en la que participaron unos 300 reumatólogos y dermatólogos nacionales e internacionales.
La población tiende a tener un concepto errado de ambas enfermedades. En el caso de la psoriasis se piensa erróneamente que se trata de una enfermedad meramente estética que conlleva a tener placas en la piel; sin embargo, estos pacientes tienen mayor riesgo de padecer enfermedades cardíacas, hipertensión y otras condiciones, explica el médico costarricense Gastón Solano, especialista en dolor, uno de los organizadores de la conferencia. “La psoriasis no es una enfermedad solo de la piel, sino que tiene muchos otros componentes a nivel sistémico”, agrega.
Tratamiento
En el caso de la artritis, algunos que la padecen creen que los dolores que ocasiona en sus articulaciones son “pasajeros”; por ello, hay pacientes que son diagnosticados con artritis de forma tardía al “no darle la importancia adecuada” a la condición, lo que dificulta el tratamiento de la enfermedad, afirma el especialista.
Organismos internacionales estiman que cerca del 2% de la población mundial padece psoriasis y artritis.
Aunque ninguna de las dos tiene cura, pueden controlarse con medicamentos biológicos —los cuales atacan los componentes del sistema inmunológico que generan estos males y, a la vez, preservan las funciones inmunológicas necesarias—, pero el desconocimiento hace que las personas no busquen atención médica especializada, afirma Solano.
Se ha comprobado que los pacientes que reciben tratamiento adecuado tempranamente tienen una mejor evolución de la enfermedad.
En este sentido, el mayor obstáculo para lograr la recuperación del paciente ocurre desde que este tiene los primeros síntomas hasta cuando llega a tratarse con el médico reumatólogo, menciona el médico.
Los pacientes con enfermedades crónicas no transmisibles, como la artritis, una vez se sienten mejor dejan de asistir a la consulta médica, pero regresan cuando atraviesan crisis severas de dolor tras haber descontinuado el tratamiento, afirma Enma Pinzón, vicepresidenta de la Fundación Nacional de Artritis Reumatoide de Panamá.
Quienes padecen estas condiciones deben saber que “tienen que vivir con ellas toda la vida, y si no se acepta esa realidad, la persona buscará ayuda entre curanderos, esperando un milagro de curación”, cuando lo único que modificará el curso de su enfermedad es un abordaje científico para tratar su condición, afirma.
En este sentido, el doctor Solano aconseja que toda persona que atraviese síntomas tenga “sospecha de la enfermedad” de forma temprana, así como la voluntad de ser atendida por un médico adecuado.



