La lucha por disminuir el porcentaje de fallecimientos de niños menores de cinco años ha tomado un aliento, pues en el ámbito mundial la cifra ha ido en descenso: cayó de 12.7 millones en 1990 a 6.3 millones en 2013.
Así lo hace constar el reporte Estadísticas Sanitarias Mundiales 2015, presentado hace unos días por la Organización Mundial de la Salud (OMS) en Suiza.
En el caso de Panamá, el documento señala que en el periodo entre 1990 y 2013 se experimentó una reducción en la tasa de fallecimientos en este grupo del 42%.
No obstante, a pesar de que el dato es alentador y que en efecto Panamá ha mostrado variaciones positivas desde 1990, hasta 2012 el porcentaje de muertes por cada mil nacidos vivos en este grupo fue de 18.3%, una cifra que dista de la meta 4 fijada al país en los Objetivos de Desarrollo del Milenio para el 2015, según muestran datos del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (Pnud).
De acuerdo con esta meta, Panamá debía reducir en 2/3 partes la tasa de mortalidad infantil en el período 1990-2015, es decir, que el objetivo era bajar el porcentaje hasta el 8.2% por mil nacidos vivos, analiza Xavier Sáez-Llorens, pediatra del Hospital del Niño.
¿Cómo avanzar en este objetivo? Se requiere mejorar la oferta en la salud mediante la incorporación de elementos que den cuenta de la interculturalidad, así como unificar los sistemas de información del Ministerio de Salud (Minsa) y la Caja de Seguro Social, considera el Pnud.
En efecto hay muchas acciones por tomar para alcanzar esta meta, reitera Sáez-Llorens, quien agrega que las acciones en salud deben llegar por igual a las áreas indígenas y rurales del país, ya que estas son zonas donde la mortalidad es elevada.
Tasa
Por ejemplo, en las comarcas varía entre 35% y 60% por cada mil niños nacidos vivos. Lo que representa de 2 a 3 veces más que la media nacional, advierte el galeno.
En este sentido, desde el Minsa se está trabajando tanto en la meta 4 como en la meta 5 (mejorar la salud materna) de los Objetivos de Desarrollo del Milenio para 2015, asegura la pediatra Adriana Chung, del departamento de Coordinación de Niñez y Adolescencia de este ministerio, porque el buen o mal estado de la madre influye en el bebé, explica.
Tras observar las tasas de mortalidad en niños menores de cinco años, conozca quiénes de ese grupo están más en riesgo y cuáles son las causas de defunción en estos menores.
Hacia una reducción en la muerte de madres e infantes
Dando un vistazo local a la meta 4 de los Objetivos de Desarrollo del Milenio para 2015 sobre la disminución de la mortalidad infantil, si bien es cierto que se refleja una disminución, todavía no se logra cumplir con ese objetivo.
En el periodo 2001-2012 la tasa de mortalidad en los menores de cinco años pasó de 22.3% a 18.3% por mil nacidos vivos en todo el país, según informes de instancias de salud.
No obstante, el grueso de ese porcentaje descansa en los casos de defunciones en infantes menores de siete días, subraya la pediatra Adriana Chung, del departamento de Coordinación de Niñez y Adolescencia del Minsa.
El porcentaje en ese grupo ronda el 60% del total y se conoce como mortalidad perinatal, detalla.
Rol de la madre
La OMS recuerda que los primeros 28 días de vida (periodo neonatal) es el momento más delicado para la supervivencia del niño. De hecho, en 2013 cerca del 44% de las defunciones de menores de cinco años se produjo durante ese periodo, frente a un 37% en 1990.
Recomendación
En este sentido, Chung reitera la importancia del papel de la madre para evitar estas muertes.
Actualmente hay un bajo control prenatal y este es un problema no solo en las comarcas, donde existen diferentes limitantes, pues ocurre hasta en el área urbana, resalta Chung.
Es necesario que la madre vaya a un centro para que evalúen su embarazo, porque si tiene problemas de bajo peso, se le incluye en el programa de alimentación; si tiene anemia, se le da hierro y ácido fólico, por citar ejemplos. "Nos interesa que ella esté bien, porque así el bebé estará bien", resume.
Es por ello que se está trabajando en conjunto con el punto 5 de los Objetivos de Desarrollo del Milenio para 2015, que tiene dos indicadores, según registra el Pnud.
El primero es reducir la mortalidad materna en tres cuartas partes, entre 1990 y 2015, un norte que no se ha alcanzado porque la meta era mermar la mortalidad materna a 12.5 mujeres por cada 100 mil nacimientos vivos y en 2012 fue de 64.9 muertes.
Y el segundo es proporcionar partos con asistencia de personal sanitario especializado, pues la ausencia de este personal es uno de los factores que influye en las defunciones maternas.
Estos casos se ven más que nada en las comarcas, donde las mujeres son atendidas por parteras, indica Chung.
Por ejemplo, en la comarca Ngäbe Buglé hay un menor registro de partos atendidos profesionalmente, que ronda el 31% y en la comarca Emberá es de 20%, según los datos proporcionados por Chung.
En este renglón, en la página web del Pnud, se registra que en 2007 la proporción de nacimientos vivos con asistencia sanitaria fue de 91.5% y al 2012, el 94.3% de los partos contaba con asistencia de personal especializado.
Empero, la meta de este indicador es llegar al 100% de partos atendidos por personal idóneo.
Las causas
¿Cuáles son las causas de fallecimiento en los menores de cinco años?
Panamá, como país en transición demográfica, tiene que continuar trabajando en la disminución de las primeras causas de muerte, señala el pediatra Max Ramírez, también del departamento de Coordinación de Niñez y Adolescencia del Minsa.
Ejecución
Ramírez señala entre ellas las atenciones adecuadas alrededor del nacimiento, asfixia o hipoxia de recién nacidos; la atención de cuidados obstétricos y neonatales y además la continuación en la prevención y control de enfermedades infecciosas, como neumonía y diarreas.
Xavier Sáez-Llorens, infectólogo pediatra del Hospital del Niño, suma al listado las malformaciones congénitas.
De estas causas mencionadas, Chung detalla que el grupo menor de cinco años se está muriendo por neumonía y accidentes. Mientras que en los niños pequeños se da por afecciones neonatales en el periodo perinatal, como un niño prematuro, bajo peso, malformaciones congénitas, desnutrición fetal, que son condiciones que se pueden prevenir si la mujer embarazada asiste a sus controles.
Acciones
Para que este problema no siga en aumento, es vital el manejo profesional del embarazo-parto-neonato, reducir la gestación en adolescentes, reforzar la asistencia de la mujer a citas de control prenatal, incrementar coberturas de inmunización infantil y prevenir la violencia doméstica, opina Sáez- Llorens.
En tanto, Chung considera que la reducción se logró, entre otras aspectos, por el advenimiento de las vacunas; con ellas se han evitado las afectaciones de enfermedades prevalentes que mataban a los niños, como las tosferina y la alfombrilla.
Además, se ha seguido fomentando la práctica de la lactancia materna, que protege al pequeño.
