1:25 p.m. - WASHINGTON, EU (EFE). -Un equipo de investigadores en la Escuela de Medicina de la Universidad de Stanford ha contrarrestado los efectos del envejecimiento en la piel de ratones, al menos por un tiempo, informó hoy la revista Genes and Development.
Los científicos, encabezados por el profesor de dermatología Howard Chang, advirtieron que ese efecto de corto plazo, que se logra bloqueando la acción de una sola proteína, no representa una fuente de la juventud.
Los trabajos, sin embargo, podrían utilizarse para ayudar a que las personas de edad avanzada sanen sus heridas tan pronto como lo hubieran hecho siendo más jóvenes, señaló Chang.
La investigación da más sustento a la teoría de que el envejecimiento resulta de cambios genéticos específicos más que de la acumulación de uso y de que esos cambios genéticos pueden contrarrestarse aún a edad avanzada.
"Podemos suponer que el proceso de envejecimiento es plástico y podría responder a la intervención", añadió.
Chang y un estudiante de postgrado analizaron la información existente para determinar si los genes vinculados con el envejecimiento tenían algo en común, y encontraron que su actividad se activa o desactiva con la ayuda de la proteína NF-kappa-B (NFkB).
El científico dijo que desde hace mucho se ha sabido que la NFkB se abre paso hasta el núcleo de una célula para controlar qué genes están activos. Lo que no se sabía es que muchos de esos genes regulados por la NFkB tienen un papel en el envejecimiento.
El equipo experimentó a ver si al impedirse la actividad de la NFkB en la piel de ratones ancianos por dos semanas se obtenía algún efecto rejuvenecedor. "Y lo que encontramos fue un retorno bastante notable a una piel más joven", dijo Chang.