11:23 a.m. - BRASILIA, Brasil (DPA) - La preocupación del gobierno brasileño ante un posible brote de fiebre amarilla aumentó hoy, tras la muerte de una segunda persona con sospecha de la enfermedad, que mantiene a otros dos pacientes hospitalizados en Brasilia.
La primera muerte supuestamente causada por fiebre amarilla ocurrió en el último fin de semana en la capital del estado de Goiás, Goiania. La víctima, al parecer, fue infectada por fiebre amarilla en el municipio de Uruau, en el interior del estado.
La segunda víctima fatal es un hombre de 34 años que falleció el sábado en Brasilia, pero las autoridades también investigan si su muerte pudo haber sido causada por otras enfermedades, como dengue, leptospirosis o hantavirosis.
Los resultados de los exámenes que confirmarán las causas de la muerte recién serán divulgados al final de esta semana. Otros dos pacientes, un hombre de 38 años y una mujer de 29 años, se encuentran internados en Brasilia con síntomas de fiebre amarilla.
Según el Ministerio de Salud, en todos los casos se sospecha de fiebre amarilla silvestre, ya que el último caso de fiebre amarilla urbana en Brasil fue registrado en 1941. No obstante, la sospecha de un brote de la enfermedad llevó las autoridades a dictar medidas inmediatas para evitar una epidemia.
El gobierno ordenó la vacunación contra fiebre amarilla de todas las personas que viajen a Brasilia, a Goiás, a once estados vecinos y a algunas localidades de otros seis estados.
La medida se destina a evitar la expansión de la fiebre amarilla, de la que se registraron en los últimos 12 años 349 casos, de los cuales 161 fueron fatales.
Brasil produce anualmente 2,4 millones de dosis de vacuna contra la fiebre amarilla, un monto que, según el Ministerio de Salud, es suficiente para atender tanto a los habitantes de las regiones en riesgo como a los viajeros que se vayan a esas áreas.