11:38 a.m. - Redacción internacional. (AP). -Hace cinco años habría sido materia de ciencia ficción: reemplazar el rostro de alguien con el de un donante muerto.
Pero el jueves, un grupo de médicos de Boston efectuó el séptimo trasplante de ese tipo en el mundo menos de una semana después de otro en Francia y hay planes de concretar otros.
"La sociedad nos permite hacer esto. Creo que vamos a ver cada vez más'', especialmente en soldados desfigurados en las guerras recientes, dijo el doctor Frank Papay, un cirujano que ayudó a efectuar el primer trasplante facial estadounidense en diciembre en la Clínica Cleveland.
Algunos de los resultados han sido resonantes. Pacientes que no podían comer, hablar normalmente o mostrarse en público ahora pueden caminar por la calle sin que nadie sepa que tienen cara nueva.
De todos modos los trasplantes faciales probablemente van a seguir siendo esporádicos, utilizados solamente en los casos de mayor desfiguración debido a los grandes riesgos y a la necesidad de tomar remedios de por vida para evitar el rechazo.
"No va a ser como algunos imaginan, una rutina como quienes se someten a cirugía estética'', aclaró Stuart Finder, director del Centro de Etica Médica en el Centro Médico Cedars-Sinai en Los Ángeles.
"Tenemos lo que parece ser un éxito'', observó, pero siempre existe la posibilidad de que algunos pacientes experimenten problemas serios de rechazo o se nieguen a mantenerse de por vida con los remedios.
Los médicos de Boston resaltaron el cuidado físico y los exámenes sicológicos que requirieron antes de efectuar el jueves el segundo trasplante facial.
La operación en el Brigham and Women's Hospital, afiliado a Harvard, se efectuó en un paciente que padeció lesiones faciales traumáticas debido a un accidente.