La falta de tiempo por asuntos laborales es una de las principales excusas para no hacer ejercicios, pero hay que "levantarse y moverse", exhorta el médico deportivo José Reinhart.
Comenta que al día las personas dedican aproximadamente 15 horas para cumplir con sus responsabilidades laborales y personales.
No obstante, incluso en las horas laborales pueden practicar algún tipo de actividad física, que por más sencilla que sea, le ofrecerá beneficios a su salud, señala.
Cada dos horas detenga lo que está haciendo y por espacios de cinco minutos ejercítese, recomienda.
Pero, ¿de qué manera? Suba y baje las escaleras que haya en su oficina; trasládese al baño; mueva por algunos segundos las manos, cuello, hombros, brazos, cintura y piernas; o en la hora del almuerzo invierta algunos minutos caminando por los alrededores de la empresa, sugiere el especialista.
Tan solo se requieren 30 minutos del día, 3 días a la semana, para aprovechar los beneficios de esta actividad física, reitera por su parte el médico general Rubén Rodríguez.
Ambos galenos subrayan que sin importar el tipo de ejercicio que realice, usted debe hidratarse antes, durante y después de cada tipo de actividad.
Reinhart asegura que en este caso, cualquier tipo de líquido ayuda, ya sea agua, jugos, leche, gaseosas, té o chocolate, pues mantendrán su organismo hidratado.
Ambos recuerdan que el ejercicio ayuda a reducir en un 50% la obesidad, disminuye el riesgo de sufrir enfermedades cardiovasculares y la diabetes.
Además, mejora la autoestima y la salud mental en general.
