Desde hace dos años, Juan pasa mucho tiempo en el hospital con la que llama "una nueva amiga": una máquina de hemodiálisis. "Ella me ha dado sesiones buenas y otras no tanto", dice con voz pausada, refiriéndose a la intensidad de los efectos secundarios del tratamiento. La pérdida del apetito sin explicación y luego las náuseas fueron las primeras señales que recibió. Algo no andaba bien. Buscó ayuda médica y poco a poco llegaron al diagnóstico: enfermedad renal crónica.
Dato
Juan, de 38 años, forma parte de los más de 2 mil pacientes que reciben tratamiento de diálisis (diálisis peritoneal y hemodiálisis) en Panamá, detalla Alexander Pineda, presidente de la Asociación Nacional de Pacientes con Insuficiencia Renal Crónica y Familiar. Pineda, quien es paciente de hemodiálisis, asegura que actualmente unas 200 personas tienen listo su "protocolo de trasplante", es decir, que han pasado todos los exámenes pertinentes para estar en la lista de espera de trasplante.El nefrólogo Diego Rey Rodríguez recuerda que este mal ocurre cuando las células que trabajan en el riñón (nefronas) se van destruyendo y dejan un tejido cicatrizado que no es funcional y evita el óptimo funcionamiento del riñón.Así irá bajando la tasa de filtración glomerular (la cantidad de sangre que el riñón limpia en unidad de tiempo), y es cuando se desarrolla la enfermedad, explica.¿Qué ocasiona la destrucción de las nefronas? En Panamá, en la mayoría de los casos las causas que llevan a desarrollar insuficiencia renal crónica son la hipertensión, la diabetes y la glomerulonefritis (inflamación de una unidad renal), indica el galeno del hospital Santo Tomás.El desarrollo de la enfermedad es silencioso, sus síntomas se presentan cuando está avanzada. Pero hay medidas para no llegar a esta condición, que tiene hoy su fecha alusiva (Día Mundial del Riñón).
El daño silencioso en los riñones
Según la Organización Mundial de la Salud y la Organización Panamericana de la Salud, una de cada 10 personas tiene algún grado de enfermedad renal crónica.En Panamá, al mes hay unos 30 nuevos casos de pacientes con este mal y, en este mismo lapso, se registran de 12 a 15 defunciones por esta causa, asegura Alexander Pineda, presidente de la Asociación Nacional de Pacientes con Insuficiencia Renal Crónica y Familiar.
Realidad
Esta dolencia, presentada cuando los riñones pierden su principal función, que es eliminar los desechos y el exceso de agua del cuerpo, se clasifica por estadios, señala el nefrólogo Diego Rey Rodríguez del hospital Santo Tomás. Estas etapas se clasifican a su vez de acuerdo con la tasa de filtración glomerular (cantidad de sangre que el riñón limpia en unidad de tiempo).Por ejemplo, en el estadio 1 la persona tiene una tasa de filtración glomerular normal, pero pueda que tenga una alteración a nivel de la orina como una pérdida de proteínas, explica Rodríguez. Mientras que en un estadio 2, la persona podría tener una tasa de filtración glomerular baja y a medida que desciende va avanzando de estadio hasta llegar al 5, que es donde se empiezan las terapias de reemplazo renal, explica.Esas terapias que reemplazarán el funcionamiento del riñón son tres: hemodiálisis, diálisis peritoneal y trasplante renal.La hemodiálisis consiste en poner un catéter en una vena y conectarlo al dializador. Este catéter tiene dos vías donde por una sale la sangre, pasa por la máquina, hace su limpieza y entra por el otro extremo. Mientras que la diálisis peritoneal usa una membrana natural, el peritoneo, como filtro. El catéter se coloca debajo del ombligo y entra a la cavidad peritoneal.
Signos
En el caso del trasplante, es una alternativa que va a depender mucho de la condición del paciente, así que primero se hace una evaluación.
En los primeros estadios se da una terapia con medicamentos y, de igual forma, el paciente debe seguir el tratamiento del detonante de la enfermedad renal, ya sea diabetes o hipertensión arterial, recuerda.
Señales
La enfermedad renal crónica es silenciosa, lenta y progresiva. Muchas veces sus síntomas se presentan cuando la enfermedad ya está avanzada.
Una de las señales más frecuentes es que el individuo pierde la capacidad de manejar los líquidos en el organismo, y eso provoca que se le hinchen los pies.
Este mal también tiene la característica de que el individuo amanece con los ojos hinchados a diferencia de otras causas, como la cardíaca, que la persona al descansar y despertar nota que la hinchazón ha bajado.
Cuando la enfermedad está muy avanzada, aparecerán las náuseas, vómitos, pérdida de apetito, baja de peso, detalla el doctor.
Medidas
Para prevenir o detectar a tiempo esta afección, la recomendación es realizar exámenes de orina periódicamente, a fin de identificar niveles de filtración de la sangre anormales por los riñones, dice Carlos Viggiano, presidente de la Sociedad Panameña de Nefrología e Hipertensión.
En caso de detectar enfermedad renal crónica, el paciente deberá iniciar inmediatamente controles médicos para determinar el tratamiento más adecuado a su padecimiento, advierte Viggiano.
Además, el nefrólogo Rodríguez subraya que en esta sección es primordial la prevención de las enfermedades detonantes, haciéndose un examen físico al año.
Por ejemplo, si el paciente sufre de hipertensión debe seguir el tratamiento y los chequeos de su presión de forma periódica.
También es preciso mantener un estilo de vida saludable, ejercitarse, alimentarse y recordar el consumo de agua, recomienda.
Hay que generar conciencia en la población, ya que si presenta alguno de los síntomas debe acercarse a su médico lo más pronto posible para determinar la progresión o gravedad de la enfermedad renal crónica, sugiere Viggiano.


