4:03 p.m. - MÉXICO,(EFE).- Los habitantes del Distrito Federal mexicano disponen desde hoy de una ley conocida como del bien morir, que regula el derecho de los enfermos terminales a rechazar que se prolongue su vida por medio de tratamiento médico.
La Ley de Voluntad Anticipada regula la negativa a someterse a medios, tratamientos y/o procedimientos médicos que pretendan prolongar de manera innecesaria su vida (...) cuando por razones médicas, fortuitas o de fuerza mayor, sea imposible mantener su vida de manera natural.
La llamada ortotanasia, o muerte correcta en la norma, faculta a quien suscriba el Documento de Voluntad Anticipada a rechazar actuaciones médicas obstinadas, desproporcionadas o inútiles que prolonguen su vida.
La normativa fue publicada ayer en la Gaceta Oficial del Distrito Federal, entró hoy en vigor y será aplicable en un plazo máximo de noventa días naturales que se han dado el gobierno capitalino para elaborar los reglamentos de la misma.
Esta disposición sólo aplica en la capital mexicana y se materializará en los 28 hospitales de la metrópoli de titularidad estatal, no así en los de ámbito federal.
La nueva ley define al enfermo terminal como alguien con un padecimiento mortal (...) o una esperanza de vida menor a seis meses y se encuentra imposibilitado para mantener su vida de manera natural.
También se aclara que el personal de salud que atiende al enfermo en ningún momento y bajo ninguna circunstancia podrá suministrar medicamentos o tratamientos médicos, que provoquen de manera intencional el deceso del enfermo en etapa terminal.
Los servicios de salud podrán únicamente otorgar al enfermo las medidas mínimas ordinarias (hidratación, higiene, nutrición u oxigenación), cuidados paliativos, sedación controlada y ayuda psicológica.
La Iglesia católica mexicana, a través del portavoz del Arzobispado de México, Hugo Valdemar, ha manifestado que no se opone a la ley dado que no se trata de la eutanasia.