PANAMÁ (DPA).- Especialistas en temas de conservación abogaron hoy por un acuerdo de consenso en el tema de la caza de ballenas, con miras a la reunión anual de la Comisión Ballenera Internacional (CBI), convocada en la capital panameña del 2 al 6 de julio.
Simon Brockington, secretario ejecutivo de la CBI, dijo que pese las diferencias entre países, "lo que necesitamos hacer es crear un acuerdo de consenso para los programas a futuro de la organización" y construir un proceso de "confianza y diálogo" entre las partes.
La CBI es un organismo creado en 1946 por la Convención Internacional para la Regulación de la Caza de Ballenas, firmada en Washington, Estados Unidos, y está integrada por 89 países, incluidos los que reivindican la caza y los que la adversan.
Al respecto, Brockington indicó que dentro de la CBI los gobiernos de los países representados pueden elegir entre una protección plena o la explotación parcial de los recursos marinos, pero deberían hacerlo sobre la base de resultados concretos.
Sostuvo que hay evidencias de que los santuarios creados en varias regiones han contribuido a mejorar el pronóstico para algunas especies de mamíferos marinos que estuvieron sometidos a una caza sin regulaciones por parte de las flotas balleneras.
Añadió que en la actualidad hay más información científica disponible que hace décadas sobre las poblaciones de cetáceos.
Recordó que unos 180 investigadores del Comité Científico de la CBI intercambian información relativa a la caza, avistamientos y la protección de ballenas.
Brockington reconoció que la actividad de la caza ballenera no es tan rentable como lo era hace un siglo en manos privadas, pero hay gobiernos que apoyan la actividad y discrepan en varios aspectos conceptuales.
Por su parte, el investigador Juan Maté, del Instituto Smithsonian de Investigaciones Tropicales (STRI, por sus siglas en inglés), dijo que apoya la posición asumida por Panamá de que se haga cumplir la moratoria de la caza de ballenas.
Maté señaló que hay países que apuestan por la protección de los cetáceos y demostraron la sostenibilidad económica del avistamiento, con fines turísticos, en poblaciones costeras.
En ese sentido, resaltó la importancia de la elaboración de consensos para la protección de los grandes mamíferos marinos.