NUEVA YORK, Estados Unidos. (AP). -El uso de edulcorantes artificiales puede establecer las condiciones para la diabetes en algunas personas al afectar la forma en que sus cuerpos manejan el azúcar, según sugiere un estudio preliminar realizado principalmente en ratones.
Los autores dijeron que no recomiendan ningún cambio en cómo la gente usa edulcorantes artificiales con base en su estudio, que incluyó algunos experimentos con humanos.
Los investigadores y expertos externos dijeron que se necesitan más estudios, mientras que los grupos de la industria calificaron la investigación como limitada y dijeron que otras evidencias muestran que los edulcorantes son seguros y útiles para el control de peso.
El estudio de los investigadores en Israel fue divulgado el miércoles en la revista Nature. El trabajo sugiere que los edulcorantes cambian la composición de las bacterias normales y beneficiosas en el intestino.
Eso parece obstaculizar la manera en que el cuerpo maneja el azúcar en la dieta, lo que a su vez puede dar lugar a niveles de azúcar más altos en la sangre.
Esta alteración, llamada intolerancia a la glucosa, puede eventualmente conducir a la diabetes. Algunos expertos que no participaron en el estudio pidieron cautela al momento de interpretar los resultados. James Hill, experto en obesidad de la Universidad de Colorado, calificó el trabajo como ciencia de la buena.
Aún así, en general, "no creo que haya suficientes datos aún para llegar a una conclusión definitiva acerca de los edulcorantes artificiales y la manera en que el cuerpo maneja el azúcar", escribió en un correo electrónico.
"Ciertamente, no creo que haya evidencias suficientes para concluir que son perjudiciales". Pero Yanina Pepino, de la Universidad de Washington en St. Louis, dijo que los resultados representan un argumento convincente de que los edulcorantes dificultan la manera en que el cuerpo maneja el azúcar al alterar la flora intestinal.
Y se suman a su convicción de que los edulcorantes y el azúcar se deben utilizar con moderación, especialmente en los niños, dijo.
Los investigadores comenzaron probando en 20 ratones tres edulcorantes ampliamente utilizados: la sacarina, que se encuentra en productos como Sweet 'N Low; la sucralosa, que se vende como Splenda; y el aspartame, en marcas como NutraSweet.
