8:21 a.m. - LONDRES, Inglaterra (EFE). -Un estudio encargado por el Ministerio británico del Interior propone tomar los datos biométricos de todos los menores inmigrantes en el Reino Unido para acabar con el tráfico de niños con fines de explotación sexual o de otro tipo.
Según el estudio, del que da cuenta hoy el diario The Times, los menores llegados al Reino Unido se ven obligados muchas veces a trabajar en fábricas de cannabis, mendigar en la calle o se convierten en esclavos domésticos o sexuales.
Sus autores reconocen que es imposible calibrar la magnitud del fenómeno por su propia naturaleza clandestina, pero recomienda adoptar frente al mismo una actitud "más consistente y mejor coordenada".
Los autores del estudio han identificado 330 casos de menores convertidos en víctimas de traficantes y señalan que la mayoría procedía de China, Nigeria, Vietnam, Afganistán y Eritrea.
El informe apunta a la existencia de traficantes de Albania y China que utilizan métodos cada vez más sofisticados para explotar a menores. Esos delincuentes llevan a cabo además otro tipo de delitos, que van desde la falsificación de documentos de identidad o de fármacos. La mayor parte de las víctimas son niñas, muchas de las cuales llegan al país por vía aérea para trabajar como prostitutas o criadas domésticas.
El estudio señala que debido al refuerzo de los controles de seguridad en los mayores aeropuertos como Heathrow o Gatwick, que sirven a Londres, las bandas utilizan cada vez más otros más pequeños como los de Stansted, Belfast o Glasgow, o bien llegan en barco.