4:12 p.m. - CHICAGO, EU (AP).- Un destino mortal inscrito en el código genético podría esperar a las mujeres que tienen pocas tías y hermanas mayores, lo cual haría aparecer que su cáncer de mama apareció de la nada, cuando en realidad ha sido heredado de su padre.
Un nuevo estudio señala que miles de mujeres jóvenes con cáncer de mama no reciben la alternativa de realizarse pruebas médicas para detectar genes defectuosos y ayudarlas en decidir sus alternativas de tratamiento.
Los lineamientos usados por las aseguradoras para decidir la cobertura para exámenes genéticos deberían adecuarse a los recientes descubrimientos, dijo uno de los autores del estudio, el doctor Jeffrey Weitzel, del Centro contra el Cáncer City of Hope, en Duarte, California.
Las pruebas genéticas cuestan más de 3 mil dólares. Lo interesante es que el culpable es papá'', dijo Weitzel. La mitad de los casos de cáncer de mama de origen genético son heredados del padre, no de la madre de la mujer.