8:28 a.m. - MADRID, España. (EFE). -El director de Greenpeace Internacional, Kumi Naidoo, considera que "nunca" los gobiernos "se han visto tan obligados ni tan presionados para actuar" frente al cambio climático como después de la Cumbre de Copenhague, que ha marcado "un antes y un después" en la movilización ciudadana.
Así lo manifestó Naidoo en una entrevista con Efe con motivo de una visita a España, primera etapa de la gira que realiza por los países de procedencia de los cuatro activistas de Greenpeace detenidos durante la cumbre y que permanecen encarcelados en la capital danesa.
Para Naidoo, la movilización de la sociedad civil en Copenhague ha tenido como protagonistas "no solo a los 'sospechosos habituales' como Greenpeace, WWF o Amigos de la Tierra, sino también a sindicatos, grupos religiosos, movimientos sociales, comunidades indígenas..., gente que no se dedica al activismo medioambiental".
Este surafricano, activista de los derechos humanos desde los quince años, asegura que puede "sentir un interés entre la gente joven por la lucha contra el cambio climático que no he visto en los diez últimos años".
Por ello vaticina que "habrá consecuencias electorales para los líderes que no demuestren progresos y ambición" para hacer frente al calentamiento global.
"Es inocente pensar que los Estados no repetirán los errores del pasado, pero si hay algún momento en el que podamos esperar que los gobiernos hagan lo adecuado es probablemente ahora, por el alto nivel de concienciación global y por la alerta mundial", señala.
Aunque existen "lobbys sofisticados" del sector del petróleo y de los combustibles fósiles que "invierten millones en desinformar a millones de personas" sobre el cambio climático, "los argumentos moral y científico están ganados" y ahora sólo queda que los países se comprometan "con urgencia" con objetivos de reducción de emisiones de gases de efecto invernadero y acciones específicas.