SIDNEY, Australia. (EFE).- Los bomberos en Australia luchan contra un centenar de incendios que arden en el Estado de Nueva Gales del Sur, en la peor oleada de fuegos en una década en la zona que ya ha causado un muerto y ha arrasado decenas de casas.
Los incendios no dan señales de amainar ya que las llamas siguen expandiéndose hoy a pesar de que la jornada se presentaba más fría y húmeda que la de ayer, cuando la temperatura superó los 34 grados y soplaron vientos de hasta 90 kilómetros por hora.
El fuego en esta zona del este de Australia aún está "muy activo, muy dinámico y muy peligroso", según el comisionado del Servicio Rural de Bomberos, Shane Fitzsimmons.
Un hombre de 63 años murió en la víspera cuando intentaba combatir el fuego cerca de su vivienda en Lake Munmorah, a 124 kilómetros al norte de Sidney, según dijo a la cadena local ABC el jefe del Gobierno estatal, Barry OFarrell.
Hasta ahora esta es la única víctima mortal a causa del fuego confirmada por las autoridades que, no obstante, alertaron que la cifra podría aumentar en las próximas horas.
"Creemos que contaremos en cientos en lo que se refiere a viviendas, edificios e infraestructuras. Pero no podemos ignorar la realidad de que se hallen personas dentro de esas casas que no han sido destruidas", dijo Fitzsimmons en una rueda de prensa en la que se le vio visiblemente afectado.