LA PAZ, Bolivia (EFE).- Los indígenas bolivianos que han caminado en 65 días más de 500 kilómetros en protesta contra una carretera que partirá en dos una reserva ecológica llegarán este miércoles a La Paz para exigir al presidente Evo Morales que cancele el contrato con la constructora brasileña OAS.
Autoridades locales y asociaciones de ciudadanos de La Paz, sede del Gobierno y el Parlamento pero no capital de Bolivia, hacían este martes preparativos para recibir como héroes a los indígenas, que marchan pacíficamente desde el trópico amazónico, casi al nivel del mar, hasta tierras situadas a más de 4 mil metros de altura.
Asociaciones de activistas y de universitarios se han organizado mediante redes sociales para formar una "cadena humana" desde el caserío de Urujara, en la entrada de La Paz, hasta la céntrica plaza de San Francisco, y el alcalde Luis Revilla, adversario de Morales, les entregará las llaves de la ciudad.
Unos mil 500 nativos iniciaron la marcha el 15 de agosto en la ciudad amazónica de Trinidad, para exigir una ley que vete definitivamente la carretera de más de 300 kilómetros, financiada por Brasil y proyectada para partir en dos el Territorio Indígena Parque Nacional Isiboro Sécure (Tipnis).
Lo primero que quieren hacer al llegar a La Paz es escuchar una misa en la catedral católica de la plaza Murillo y luego esperan que Morales les reciba.
"Si el presidente tiene voluntad política, estará presente después de la misa para decirnos en qué momento nos va a atender", dijo a la prensa el líder del Tipnis, Fernando Vargas.
