11:15 a.m. - Ciudad de México (EFE).- En medio fuertes presiones, la ley para despenalizar el aborto en Ciudad de México avanza y tendrá su prueba de fuego el próximo 24 abril cuando sea votada por el Congreso local, dominado por fuerzas de centro e izquierdistas que la apoyan.
El tema ha polarizado a la sociedad mexicana entre aquellos que consideran un derecho de la mujer decidir sobre su cuerpo y terminar con una simulación que además pone en peligro su vida si recurren a el aborto clandestino y los que consideran la opción como un crimen.
El centro del debate se da en la capital del país, gobernada por la izquierda que mantiene sus acusaciones de que el presidente mexicano, el conservador Felipe Calderón, llegó al poder por un fraude electoral en julio de 2006, un señalamiento que ha ido perdiendo fuerza.
Calderón ha expresado su oposición al aborto mientras que en el extremo contrario está el alcalde capitalino, el izquierdista Marcelo Ebrard, quien ha afirmado que promulgará la ley en caso de que sea aprobada por el Congreso local.
Si se toma en cuenta la composición del Legislativo en el DF, donde la izquierda es mayoría con 34 de las 66 bancas, la ley no tendrá dificultades en pasar, pues además tiene el apoyo de por lo menos otros ocho diputados, entre ellos los de los partidos Revolucionario Institucional (PRI) y Alternativa, los que presentaron la propuesta de despenalizar el aborto.