RÍO DE JANEIRO, Brasil. (EFE).- Las negociaciones sobre los temas de la Conferencia de la ONU sobre Desarrollo Sostenible Río+20 terminaron la noche de ayer, viernes 15 de junio, sin acuerdo y se retomaron este sábado bajo la coordinación de Brasil, país anfitrión, informaron fuentes oficiales.
El viernes era la fecha límite para alcanzar un acuerdo antes de la cumbre de jefes de Estado y de Gobierno, que se celebrará en Río de Janeiro entre el miércoles y viernes de la próxima semana.
El negociador jefe de Brasil, Luiz Alberto Figueiredo Machado, aseguró ayer en una rueda de prensa que su intención es "no llevar temas abiertos" a los mandatarios y concluir las negociaciones hasta el próximo martes.
Los negociadores de cerca de 180 países trabajan en un documento con 400 artículos con el que se pretende sentar las bases de la llamada "economía verde" y dotarla de recursos financieros.
Las principales divergencias son de naturaleza económica, puesto que los países ricos y pobres no llegan a un consenso en cómo financiar los proyectos de desarrollo sostenible que se quieren impulsar en la Río+20.
Los países del G77, grupo que reúne a 130 países en desarrollo, se han unido con China para proponer la creación de un fondo de 30 mil millones de dólares anuales para financiar los proyectos de "economía verde", pero esta idea encuentra la oposición de algunas naciones ricas.
Al margen de las negociaciones, hoy se inician las rondas de "diálogos para el desarrollo", una serie de 10 debates sobre cuestiones relacionadas con el desarrollo sostenible en la que se van a incluir aportaciones realizadas por ciudadanos anónimos a través de internet.
En la primera jornada esta previsto la realización de tres debates: el primero sobre desempleo, trabajo decente y migraciones; el segundo sobre las soluciones del desarrollo sostenible para las crisis económicas y financieras; y el tercero sobre el combate a la pobreza.
Cada uno de esos 10 debates, que concluirán el martes, 19 de junio, se resumirán en tres conclusiones que serán entregadas a las delegaciones oficiales justo antes de la conferencia de jefes de Estado.
