CHICAGO, Estados Unidos. (EFE).-Activar y ampliar la respuesta del sistema inmune para atacar el cáncer se ha convertido en estos años en una línea de investigación en auge para la comunidad científica, que hoy presentó cuatro nuevos estudios en melanoma y cérvix que avalan la inmunoterapia como vía para ayudar al paciente.
Los resultados de estos cuatro trabajos, tres en melanoma y uno de cáncer de cérvix, se presentaron en la cuarta jornada de la reunión anual de ASCO (Sociedad Estadounidense de Oncología Clínica). La inmunoterapia consiste en tratar enfermedades mediante la potenciación o debilitamiento de los mecanismos inmunitarios.
Las células tumorales pueden ser identificadas como extrañas por las células del sistema inmune, desencadenando así una respuesta que las destruye, pero no siempre funciona, ya que las células tumorales consiguen escapar de este mecanismo de destrucción.
Los científicos conocen ya aspectos importantes de cómo los tumores se protegen del sistema inmune que debería destruirlos. Los trabajos presentados hoy precisamente ahondan en esta estrategia.
Así, un trabajo de la Universidad estadounidense de California en 441 pacientes con melanoma avanzado demuestra que dirigir un anticuerpo a una proteína llamada PD-1 consigue una respuesta a largo plazo en un alto porcentaje de pacientes: la supervivencia global a un año fue del 69% en todos los subgrupos de pacientes.
"Este es probablemente el mayor ensayo en fase I -se prueba la seguridad y seguridad del anticuerpo- que se ha hecho en oncología", aseguró Antoni Ribas, principal autor del estudio, quien apuntó que, si bien son datos iniciales, muestran que "estamos ante algo importante".
En otro de los trabajos de melanoma, un equipo del Centro Gustave Roussy de París usó el fármaco inmunoterápico ipilimumab para tratar a pacientes en fase avanzada y demostró una reducción del riesgo a una recaída en un 25% frente al grupo placebo. "Se trata de un tratamiento prometedor", afirmó Alexander Eggermont ante los medios.
