SANTIAGO, Chile. (AP).- La Confederación de Funcionarios de la Salud Municipalizada (Confusam) inició el miércoles 28 de septiembre un paro de tres días en demanda de mejoras económicas, el cual tiene repercusiones para los sectores más pobres de la población que suelen utilizar esos servicios.
Los pacientes que acudieron a muchos de los consultorios dependientes de las municipalidades del país no fueron atendidos y el personal que acudió a ellos se limitó a fijarles nuevas fechas para atención médica, las cuales en algunos casos, por la escasez de personal médico, se establecen con varios meses de anticipación.
La presidenta de la Confusam, Carolina Espinoza, sostuvo que la paralización tuvo una adhesión superior al 90% de los 26 mil funcionarios, similar a la que tuvo una protesta equivalente hace dos semanas, según manifestó a la prensa.
Pero el subsecretario de Salud, Juan Manuel Toso, refutó esa versión y estimó que la adhesión sería menor al 50%.
"No es éxito estar pensando en una paralización como motivo de número de cifras... La razón de ser de nosotros es la atención de los pacientes. Si no tenemos pacientes no tenemos qué hacer", dijo Toso a la televisión estatal.