11:10 a.m. - PUERTO AYORA, Islas Galápagos (AP). -Luis Enrique Bonilla quiere vivir de la pesca. Pero quienes tratan de conservar la biodiversidad de las islas Galápagos dicen que hay muchas especies marinas en peligro de extinción y quieren que Bonilla se dedique al turismo.
Bonilla y todos los pescadores de la zona que él representa dicen que dejar la pesca comercial y modificar sus barcos para usarlos en el turismo es algo costoso y complejo, y que no tienen el dinero ni la capacitación para hacerlo.
Ya han hecho concesiones para proteger las especies marinas: emplean embarcaciones pequeñas y usan sedales y señuelos sencillos, que les permiten atrapar los pescados con las manos.
De todos modos, algunas especies de la Reserva Marina de las Galápagos han sido diezmadas, como la langosta y el pepino de mar, lo que hace que aumenten las presiones para que los pescadores recojan cargas cada vez más pequeñas.
La historia de Bonilla refleja lo difícil que es proteger la biodiversidad del archipiélago y conseguir que quienes la destruyen, ayuden a preservarlas. "Quiero comercializar más, pero ahora, así como son las reglas, es imposible", expresó el pescador.
La reserva, que alberga más de 3 mil especies, ha sido dañada en años recientes por pescadores que desean explotar los mercados locales, nacional e internacional, según las autoridades.
Edwin Naula, director de turismo y ex director del Parque Nacional de las Galápagos, dijo que no es fácil hacer que los pescadores cumplan con las normas. "Es como cuando tienes a tus niños en la casa y está todo desordenado y llega el papá y les dice, hay que poner orden en la casa y tienen que dejar de jugar, tienen que dejar de desordenar", señaló. "Claro que se enojan un poco los chicos cuando vienen los padres a la casa con esa actitud. Creo que en Galápagos, a lo mejor puede pasar eso. A lo mejor hay actividades que no estaban reguladas que necesitaban regularse y el Parque tiene la facultad de regularlas".
Las especies de esta isla fueron la base de la teoría de la evolución de Charles Darwin, de cuyo nacimiento se cumplen 200 años el 12 de febrero. Las especies atraen más de 150 mil turistas anuales a estas islas a mil kilómetros (600 millas) del océano Pacífico.
La UNESCO las declaró patrimonio de la humanidad en 1979 por su combinación singular de plantas y animales, y en 2007 las incorporó a la lista de sitios que peligran por su excesiva explotación o por peligros derivados del medio ambiente.
