Una novedosa terapia fue presentada este viernes en Santiago para atacar las células cancerígenas en el ser humano, mediante el incremento de la respuesta antitumoral del propio organismo.
En la actualidad, esa terapia se encuentra en la etapa preclínica, y su creador es el doctor Claudio Acuña, investigador de la Universidad de Santiago, quien dijo que pronto sería patentada en Estados Unidos.
Aseguró que la finalidad "es generar una vacuna para personas que ya presentan cáncer, que permita mejorar su respuesta inmunológica contra los tumores. No esperamos revertir el cáncer, pero sí ofrecer una alternativa".
Explicó que el tratamiento pretende estimular al organismo del paciente para enfrentar los efectos del cáncer en etapas avanzadas, reiterando que el objetivo final es generar una vacuna para las personas que ya presentan el cáncer, que les permita reforzar su respuesta inmunológica contra los tumores".
Aseguró que "debemos esperar por la aprobación de las patentes para ir hacia las otras etapas. Nuestro proyecto se enfoca en mejorar la calidad de vida de los pacientes a largo plazo y generar una terapia complementaria a las terapias convencionales".
"Hemos desarrollado una vacuna con tipos de cuerpos celulares, que son células tumorales muertas, capaces de activar el sistema inmune e inducir que los animales, a los que hemos tratado, estén libres de crecimiento tumoral. Es un modelo experimental", explicó Acuña.
En su opinión, el tratamiento biológico mejora la respuesta coordinada y dirigida del sistema inmunitario contra las células cancerígenas, elevando la eficacia de las inmunoterapias, siendo una alternativa a la tradicional quimioterapia.
Agregó que "esta inmunoterapia es accesible para un amplio espectro de pacientes con cáncer de mamas, melanoma, de pulmón, colon, próstata y otros, en las etapas avanzadas III o IV".
Recordó que, en general, los tratamientos contra el cáncer incluyen cirugía, quimioterapia, terapia hormonal y terapias dirigidas, los que presentan efectos secundarios, baja efectividad en etapas terminales y, por lo general, tienen un alto costo.
Por eso, insiste en que "esta terapia no tendría efectos secundarios, no debería ser mayormente nocivo y en términos de costos, una vez que se pueda comercializar, no tendría un costo superior a los 500 mil pesos chilenos, equivalentes a unos $750".
El tratamiento se realiza con el antibiótico Polimixina B porque no necesita un procedimiento previo, sino que se basa en el uso de las células tumorales modificadas, haciendo que funcione de manera similar como cuando se vacuna a los niños.
