Liras, tambores, cajas, redoblantes, trompetas y demás instrumentos musicales se pondrán a sonar este mes de noviembre para rendirle honor a la patria.
Sin embargo, la exposición continua a altas intensidades sonoras puede afectar la audición, tanto de quienes interpretan las piezas musicales, como de la audiencia.
Durante los desfiles patrios, cada escuela se esfuerza por tener la mayor cantidad de instrumentos y sus músicos tratan de ser los que toquen más fuerte, comenta la médico Stella Rowley, jefa del Departamento de Otorrinolaringología del Hospital del Niño y miembro de la Fundación Oír es Vivir. “Estas bandas generan niveles de ruido entre 90 y 110 decibeles, siendo los trombones y las cornetas las más peligrosas”, agrega.
Según la especialista, el ruido produce daño auditivo que va a depender de la intensidad del ruido y del tiempo de exposición.
Los expertos en audición consideran que el nivel máximo seguro es de 85 decibeles, hasta por 8 horas de exposición, siento este el límite de ruido tolerable y aceptado por la Organización Mundial de la Salud.
Durante los desfiles característicos de esta época, en el peor escenario se pueden alcanzar niveles pico de hasta 140 decibeles de ruido, indica la otorrinolaringóloga.
“En lo que concierne a la audición, no importa que el ruido sea de un instrumento musical o de un motor de avión, o que sea un sonido agradable o desagradable. La intensidad elevada y el tiempo prolongado causan un daño permanente, progresivo e irreversible”, aclara.
En el caso de los integrantes de las bandas musicales, vale la pena destacar que la audición de todos no se verá afectada de la misma manera. Por los avances en los estudios genómicos actuales, se sabe que existe un gen que predispone a la pérdida auditiva por ruido, por lo que van a existir jóvenes más propensos que otros, menciona Rowley.
“Si a estas prácticas de la banda se suma que muchos jóvenes escuchan música en reproductores personales a volúmenes elevados, cuando estos tengan 50 años sus oídos van a ser de 80 años”, indica.
Recomendaciones
Para los asistentes a los desfiles que no disfrutan del bullicio, el uso de tapones de foam económicos reduce el nivel de ruido en 30 decibeles.
“Esos mismos tapones podrían ser utilizados por los estudiantes de cuadro de honor o de los batallones”.
En cuanto a los músicos, ellos no pueden utilizar tapones comunes porque estos disminuyen más las frecuencias altas que las bajas y producen un efecto oclusivo que distorsiona la percepción del sonido.
La doctora Rowley le aconseja a los músicos de banda, y a todos los músicos apasionados de su arte, que se asesoren en los tapones de oído apropiados para ellos y que dediquen tiempo a adaptarse a su uso.
“No es fácil, pero vale la pena. La evaluación periódica de la audición también es una medida importante para su conservación, ya que si se detectan tempranamente alteraciones se pueden realizar cambios con intención de preservarla”, añade la experta.
Todo con límites
Por su parte, Giovanna Troncoso, presidenta de la Fundación Oír es Vivir, aconseja en estos desfiles limitar el tiempo de exposición al ruido, de manera que se proteja la salud auditiva.
Así mismo, la cercanía con que se exponga al ruido es otro factor determinante.
“Mientras más cerca estás de la fuente del sonido, más riesgo hay de que cause daño. De manera que se puede disfrutar de los desfiles estando a una buena distancia de la fuente del sonido”, señala.
Este tipo de práctica funciona no solamente en fiestas patrias, sino en cualquier espectáculo en el que se exponga a ruido, indica.
“Si nosotros como adultos lo hacemos y damos el ejemplo, de seguro nuestros pequeños lo verán y les será muy natural imitarlo. De esta manera formamos una cultura de niños y jóvenes conscientes y deseosos de proteger su audición”, anota.
PREVENCIóN
Protección para la audición en fiestas patrias
01 nov 2015 - 05:05 AM


