8:28 a.m. - WASHINGTON, EU. (EFE). -El telescopio espacial Fermi de rayos Gamma cumplió esta semana un año de observaciones durante las que ha reforzado las teorías del físico Albert Einstein sobre el tiempo y el espacio.
Pero en su búsqueda de esos misteriosos rayos también ha trazado un mapa del universo con una sensibilidad y una claridad que no tienen precedentes, según informó un comunicado de la NASA.
El telescopio, que en principio se llamó Telescopio Espacial de Area Amplia (GLAST, por sus siglas en inglés), es una misión conjunta en la que intervienen Estados Unidos, Alemania, Francia, Italia, Japón y Suecia.
Dedicado casi exclusivamente a la búsqueda de rayos gamma, su objetivo es el estudio de fenómenos cósmicos como la actividad de los núcleos galácticos, los pulsares y otras fuentes de energía como la materia oscura.
Fue puesto en una órbita terrestre concéntrica el 11 de junio de 2008 por un cohete Delta II lanzado desde el Centro Espacial Kennedy de la NASA, en Cabo Cañaveral (Florida).
Desde que comenzó a operar después de ingresar en órbita, el telescopio ha capturado más de mil fuentes de rayos Gamma, un tipo de radiación electromagnética cuya altísima energía, expresada en sus fotones, viaja y se esparce por todo el universo.
Pero, sobre todo, logró proporcionar una medida que constituyó una prueba empírica sobre las teorías de la relatividad y de la unificación del tiempo y el espacio, tal y como las enunció el físico alemán a comienzos del siglo pasado.