6:14 p.m. - BRASILIA. Brasil (AP) -Un proyecto de represa hidroeléctrica en la Amazonia brasileña, considerada crucial para el futuro energético del país, tendrá consecuencias devastadoras sobre la naturaleza y las comunidades indígenas que habitan la zona, según un informe de 40 expertos divulgado el lunes.
El proyecto de represa hidroeléctrica Belo Monte, sobre el amazónico Río Xingú, aguarda su licencia ambiental antes de ir a licitación, aunque el panel de 40 especialistas alertó que el valor del proyecto será sumamente alto, con una productividad baja y un elevado costo social, según el informe de 230 páginas.
Dicho informe, divulgado por la organización ambientalista International Rivers, fue dirigido al Instituto Brasileño del Medio Ambiente (Ibama), ente estatal encargado de otorgar licencias ambientales a proyectos de infraestructura.
Según el informe, Belo Monte requerirá la construcción de varias represas, con una movilización de tierra y piedras a una escala comparable con el Canal de Panamá, según el ingeniero eléctrico Francisco Hernández, uno de los coordinadores del panel de especialistas.
La viabilidad técnica de Belo Monte es dudosa porque sería extremadamente compleja, al consistir en una serie de represas grandes que interrumpirían el flujo de agua en una área extensa, explicó Hernández.
La planta obligaría a desviar más de 80% del flujo del Río Xingú, con un serio impacto sobre los peces, el bosque y la navegación a lo largo de 100 kilómetros del afluente, en una zona poblada por comunidades indígenas.
Belo Monte sería la tercera mayor represa hidroeléctrica del mundo, después de las Tres Gargantas, de China, e Itaipú, en la frontera entre Brasil y Paraguay.