7:55 a.m. - Redacción internacional. (EFE). -La convivencia del hombre con robots dotados de "almas de silicio", en casa, en el colegio o el trabajo ya no es ciencia ficción sino el presente y ocurre con el humanoide hispano-emiratí Reem-B, las libélulas holandesas Delfly o el astronauta español Topolino.
Sus creadores hablaron con Efe en el Museo de la Ciencia de la Fundación La Caixa en Alcobendas (Madrid), que acogió la jornada "Almas de silicio", para hablar de sus líneas de investigación y desarrollo (I+D), el grado de autonomía logrado y los materiales de estas máquinas inteligentes.
El robot creado en Barcelona Reem-B no habla por ahora catalán, pero camina y coge una lata de refresco y ante todo lo que lo hace "único en Europa" es que su "batería dura dos horas", es "capaz de levantar 14 kilos" y "crear mapas de su entorno", señaló a Efe David Faconti, de la empresa PAL Technology.
Con un peso de 60 kilos y una altura de 1,60 metros, este robot -financiado por una empresa abudabí- te mira a la cara y te reconoce posteriormente, se mueve con una facilidad "comparable con el nivel japonés" en robótica y lo más interesante es que es capaz de llevar 14 kilos con sus brazos que articulan una cuarentena de ergonomías.
Reem-B, que se asemeja a los famosos R2D2 y C3PO de la película La Guerra de las Galaxias, todavía no puede ayudar en las tareas domésticas pero, según dijo el italiano Faconti, espera que un robot "hijo o nieto (de Reem-B)" lo haga cuando disponga de más autonomía, aspecto clave en robótica.
Y a otro nivel, esta empresa hispano-emiratí está investigando en "robots menos humanoides y más baratos", en lo que se conoce como la "manipulación móvil, es decir, un robot con ruedas y que desarrolla tareas de riesgo" "en vertidos contaminantes" o que "desactiva bombas".