PANAMÁ, Panamá. (DPA) - Las selvas tropicales prosperaron bajo condiciones de efecto invernadero en Sudamérica durante procesos de calentamiento global en el pasado, y deberán hacerlo en el futuro, estimaron hoy paleontólogos del Instituto Smithsonian de Investigaciones Tropicales (STRI, por sus siglas en inglés).
Carlos Jaramillo, Investigador del STRI, y Andrés Cárdenas, becario postdoctoral del organismo científico, revisaron casi 6 mil publicaciones de mediciones de temperaturas antiguas para dar una perspectiva de épocas remotas al debate sobre el cambio climático.
Las conclusiones y observaciones del estudio en el que participaron ambos investigadores fueron publicadas este sábado en la página web del STRI en Panamá.
En la actualidad, ninguna selva tropical sudamericana está sometida a temperaturas anuales promedio de más de 84 grados Fahrenheit (29°C).
Pero hacia fines de este siglo, las temperaturas medias globales se elevarían 1-7 grados Fahrenheit (0,6 a 4°C).
Algunos científicos han postulado que el cambio climático, determinado por el ascenso de la temperatura en el planeta, condena a la desaparición a los más diversos ecosistemas terrestres.
Sin embargo, Jaramillo sostuvo que el registro fósil demuestra que las selvas tropicales prosperaron bajo condiciones de efecto invernadero y que la diversidad aumentó, debido a que generalmente las áreas selváticas más extensas poseen un nivel de diversidad mayor que en áreas más pequeñas.
El estudio emprendido por el STRI señala que el aumento en la diversidad durante los momentos de calentamiento de la tierra en tiempos remotos podría ser explicado por la expansión de las selvas tropicales hacia zonas templadas.
"Para nuestra sorpresa, las selvas tropicales nunca se extendieron mucho más allá de la franja tropical moderna, por ende, algo más que la temperatura tiene que haber determinado dónde estaban creciendo", añadió Jaramillo.
El pronóstico de los investigadores del STRI está apoyado en pruebas indirectas, como las proporciones de isótopos de oxígeno en las conchas fósiles de organismos marinos o de biomarcadores en bacterias.
Jaramillo resaltó que hace 120 millones de años, en el período Cretácico medio, cuando la intensa actividad volcánica produjo enormes cantidades de dióxido de carbono (CO2), las temperaturas anuales en los trópicos de Sudamérica se elevaron unos 12,9 grados Fahrenheit (5-7°C).
Durante el máximo térmico del Paleoceno-Eoceno, hace 55 millones de años, las temperaturas tropicales aumentaron entre 5 a 9 grados Fahrenheit (3-5°C) en menos de 10.000 años, y hace cerca de 53 millones de años las temperaturas volvieron a subir.
Klaus Winter, fisiólogo de plantas del STRI en Panamá, descubrió que algunos árboles tropicales toleran la exposición a corto plazo de temperaturas de hasta 122 a 127 grados Fahrenheit (50-53°C).