DÍA MUNDIAL DEL AGUA

Sistema convierte la niebla en agua en zonas sin acueductos

Sistema convierte la niebla en agua en zonas sin acueductos
Sistema convierte la niebla en agua en zonas sin acueductos

Se dice que la necesidad es la madre de la invención. Y en muchas comunidades de Perú no hay acceso al agua. Entonces, no debe sorprender que hace poco en los parajes polvorientos de los cerros del sur de Lima se pusiera en marcha un proyecto llamado "atrapanieblas".

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Instalan primeros 'atrapanieblas' para dar agua en el desierto

Así, literalmente, se trata de un sistema que permite capturar la humedad que viaja por los aires y la convierte en cientos de litros de agua que son aprovechados para consumo humano o para la agricultura en zonas donde los acueductos son una quimera, una promesa eternamente incumplida.

A mediados de febrero, las agencias internacionales y medios extranjeros reportaban la noticia: “Se han instalado los primeros ‘atrapanieblas’ para dar agua en el desierto”. Ocurrió en el asentamiento Villa Lourdes Ecológica, un suburbio catalogado como de pobreza extrema, al sur de Lima.

Ese día se armaron tres “atrapanieblas” y se concretó así el proyecto que la organización no gubernamental Movimiento Peruanos Sin Agua venía trabajando desde 2006, cuenta el presidente de la entidad, Abel Cruz Gutiérrez.

En el mundo hay 748 millones de personas que no tienen acceso a agua no contaminada.



 

“Perú atraviesa por momentos difíciles en cuanto al tema agua; muchos gobiernos pasaron y siempre utilizaron este grave problema como un caballito de batalla y nunca se tomó como un tema de Estado, y por ello estamos entrando en un ‘estrés hídrico’ en muchas provincias, y estamos en problemas entre comunidades campesinas y la población rural”, apunta Cruz Gutiérrez.

Hoy, en el Día Mundial del Agua, el líder del Movimiento Peruanos Sin Agua comparte más detalles sobre el funcionamiento del sistema “atrapanieblas” y su objetivo de paliar la necesidad de agua. 

Problema Global

En el mundo hay 748 millones de personas que no tienen acceso a agua no contaminada. El dato contundente lo compartió Naciones Unidas en la víspera del Día Mundial del Agua, tras un estudio en el que participaron 31 de sus organismos.

Cientos de comunidades de Perú viven esa escasez de agua cada día. Por ello han nacido alternativas como el sistema “atrapanieblas”, que es capaz de capturar entre 200 y 400 litros de agua al día, asegura Cruz Gutiérrez.

Si una familia de tres integrantes consume unos 150 litros de agua al día y una con cinco miembros gasta unos 300 litros diarios, significa que un “atrapanieblas” es capaz de resolver casi en su totalidad esa necesidad básica, sustenta Cruz Gutiérrez, y recalca que se habla de personas que viven en situación de pobreza extrema y que deben gastar entre 20 y 60 dólares al mes por el agua de los camiones que la venden.

Un 'atrapanieblas' está construido principalmente de madera y mallas Raschel, una red de nailon especial para retener el agua en estado gaseoso.



Cruz Gutiérrez dice que se cubre “casi” toda la demanda, porque el agua que se obtiene de la neblina capturada no puede ingerirse por la gran cantidad de contaminantes que hay en el aire de la capital peruana, donde se han instalado los primeros 200 “atrapanieblas”.

Pero sí se puede aprovechar para todo lo demás: agricultura, para bañarse, lavar ropa, limpiar, regar el jardín. Para beberla primero tendría que pasar por un respectivo proceso de tratamiento, apunta Cruz Gutiérrez.

Autoabastecimiento de verduras, frutas y plantas aromáticas para la cocina; un ingreso extra si se venden los productos que resultan de la agricultura, la oportunidad de reforestar la zona y que en un futuro surjan “pulmones” urbanos, y el ahorro que representará no comprar más agua de los camiones cisterna, son algunos de los resultados a corto y largo plazo que se esperan del sistema “atrapanieblas”, que tiene programado instalar unas mil unidades en los próximos meses, indica Cruz Gutiérrez.

¿Cómo funciona?

El Movimiento Peruanos Sin Agua conoció el sistema “atrapanieblas” en 2006 de la mano de unos estudiantes de Alemania que realizaron estudios en Perú para la aplicación del proyecto. En adelante, la organización no gubernamental, que llevaba 10 años involucrada en el problema de la escasez de agua, se propuso concretar la idea.

Un “atrapanieblas” está construido principalmente de madera y mallas Raschel, una red de nailon especial para retener el agua en estado gaseoso. También usa canaletas y tensores especialmente recubiertos. El sistema no necesita ningún tipo de energía, solo se busca la mejor posición para extender las mallas, un cerro o loma donde exista mucha neblina en algún momento del día, y el viento hace el resto, explica Cruz Gutiérrez.

El equipo pueda costar entre 500 dólares y mil 500 dólares, dependiendo del material que se use (bambú, madera o metal, entre otros) para extender su duración mínima por unos cinco años. Ese presupuesto es financiado por las empresas privadas que han respaldado el proyecto, asegura Cruz Gutiérrez. Los habitantes de las comunidades no pagan nada por los “atrapanieblas”, agrega. “Los donamos a la comunidad para que los repliquen y vivan de estos sistemas y generen agua para alimento, para que el efecto se multiplique en todas las comunidades, esa es la idea final, para que las personas no solo vivan estirando la mano... Como se dice, tenemos que enseñar a pescar y no a dar pescado, para que la gente no se mal acostumbre”.

Hasta ahora el Gobierno no se ha interesado por el proyecto, afirma.

Eco regional

La implementación de los primeros “atrapanieblas” ha despertado el interés en la región por la alternativa que se convierte en un paliativo para el problema de la falta de agua.  Cruz Gutiérrez dice que tienen varias invitaciones para presentar el proyecto en otros países, incluido Chile, donde hay un sistema parecido. También están en agenda Colombia, Estados Unidos, Chile y Ecuador, entre otros.

Mientras se concreta la expansión del “atrapanieblas”, el dirigente dice que trabajarán en mejorar el funcionamiento del sistema, de manera que se pueda capturar el agua del aire sin la necesidad de que sea solo cuando hay neblina.

ONU: Un planeta sediento urge gestión sostenible del agua

El consumo de agua del planeta para responder a las necesidades de la población y de la actividad agraria o industrial provocará un déficit de agua del 40% de aquí a 2030, según un informe de la ONU.

“Ante el constante aumento de la demanda de agua y la explotación excesiva de las reservas subterráneas, tenemos que cambiar nuestro modo de llevar a cabo la evaluación, gestión y utilización de este recurso del que depende nuestro futuro”, dijo la directora general de la Unesco, Irina Bokova.

El informe Agua para un mundo sostenible publicado por expertos de Naciones Unidas en vísperas del Día Mundial del Agua a celebrarse hoy, domingo, señala que es apremiante cambiar los métodos de uso y gestión de ese recurso.

Según los autores, “nunca como ahora nuestro planeta ha estado tan sediento”. Si todo sigue igual, el planeta deberá hacer frente a un déficit global de agua del 40% de aquí a 2030.

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