9:32 a.m. - NUEVA YORK, EU (AP). -Dan Nainan sabe que no es capaz de trabajar en su computadora sin distraerse con la internet, por lo que emplea un programa que bloquea el acceso a la web dos veces al día.
"No puedo controlarme. Ojalá pudiera, pero no tengo tanta disciplina", expresó Nainan, un comediante de Nueva York que está escribiendo un libro.
Nainan emplea un programa que bloquea el acceso a la web por dos horas dos veces al día y que es un ejemplo de cómo la gente usa la tecnología para controlar sus malos impulsos.
Abundan las herramientas que ayudan a la gente a mantenerse a raya, incluidas algunas que se apoyan en el sistema GPS que impiden escribir mensajes de texto cuando el auto está en movimiento, y un programa que impide el uso de tarjetas de crédito. Otro aparato observa los ejercicios que realiza una persona y le hace comentarios con voz.
¿Hemos ingresado en una era en la que los aparatos electrónicos hacen de madre, policía y entrenador porque no somos capaces de controlar nuestros impulsos? Efectivamente, según Ann Mack, analista de tendencias de la firma JWT Intelligence. Mack dice que dos de las principales tendencias del nuevo año son la tercerización del autocontrol y la destecnologización.
"Estamos más conscientes de estos impulsos y tratamos de combatirlos", manifestó Mack. "Nos bombardean con tentaciones todo el tiempo y cada vez nos cuesta más resistirlas".
Los instrumentos para combatir las tentaciones están por todos lados. Algunos propietarios de automóviles recurren a tecnología ideada para personas que han sido convictas por manejar en estado de ebriedad, como los alcoholímetros, que impiden poner en marcha el vehículo si detectan la presencia de alcohol.
Shelley Snyder, de la empresa fabricante del alcoholímetro Intoxalock, dijo que aproximadamente el 1.5% de los clientes de esa firma son voluntarios, incluidos padres que quieren asegurarse de que sus hijos no conducen en estado de ebriedad.