DÍA MUNDIAL CONTRA LA HEPATITIS

Un alto a la hepatitis

Hoy se celebra el Día Mundial contra la Hepatitis, y el 95% de las personas que la sufren no lo sabe; menos del 1% accede al correspondiente tratamiento.Se conocen cinco tipos principales del virus de la hepatitis: A, B, C, D y E, que pueden transmitirse a través de varias vías.

Un alto a la hepatitis
Un alto a la hepatitis

La hepatitis, una inflamación del hígado causada comúnmente por una infección vírica, afecta a poco más de 450 millones de personas en el mundo, de las cuales 1.4 millones muere cada año.

El 95% de ellas no sabe que sufre esta enfermedad y menos del 1% accede al correspondiente tratamiento, según datos de la Organización Mundial de la Salud.

Se conocen cinco tipos principales del virus de la hepatitis: A, B, C, D y E, que pueden transmitirse a través de varias vías, señala el doctor Jorge Rodríguez Sotomayor, subdirector de Promoción de Salud del Ministerio de Salud (Minsa).

En Panamá se registraron, en 2015, 186 casos de hepatitis B y 24 casos de hepatitis A, de acuerdo con las últimas cifras que maneja el Departamento de Epidemiología, de la Dirección General de Salud del Minsa.

Hoy 28 de julio se celebra el Día Mundial contra la Hepatitis, y este año las entidades internacionales hacen un llamado a tomar medidas para la eliminación de la hepatitis viral.

Según la OMS, si los Gobiernos se plantean objetivos que incluyan la prevención, el análisis y tratamiento, para 2030 se reduciría el 65% de la mortalidad por hepatitis y el 90% en los casos nuevos de esta enfermedad. Esto supone 7.1 millones de vidas salvadas.

Hoy la OMS lanzará “NOhep”, un movimiento mundial que ofrece una plataforma para que todos se expresen, se comprometan y actúen para eliminar la hepatitis viral para 2030.

Meta

El objetivo del Día Mundial contra la Hepatitis este año es claro: eliminar esta enfermedad como una amenaza de salud pública para 2030.



Los virus

La hepatitis A y E se contagian, por lo general, al comer alimentos o beber agua contaminada por las heces de una persona infectada. Incluso con lavarse las manos con agua contaminada, recuerda Rodríguez Sotomayor.

Mientras que las hepatitis B, C y D se producen por el contacto con humores corporales infectados, comparte el médico general Favio González.

Son formas comunes de transmisión de estos últimos la transfusión de sangre o productos sanguíneos contaminados y los procedimientos médicos invasores que usan equipos contaminados. En el caso de la hepatitis B, la transmisión de la madre a la criatura en el parto o de un miembro de la familia al niño, y también por contacto sexual.

La hepatitis D, agrega Rodríguez Sotomayor, no se da a menos que la persona haya tenido la B. “Se presenta en el 5% de las personas que han tenido la B”.

Menciona que la infección aguda puede presentar pocos síntomas o ninguno. Podría producir coloración amarillenta de la piel y los ojos, orina oscura, vómitos y dolor abdominal.

Mientras que la infección crónica puede conducir a la cirrosis, la falla hepática o el cáncer de hígado.

Los tratamientos van a depender de las causas que lo ocasionan.

Pueden ir desde cambios en el estilo de vida hasta fármacos específicos. Muchos de los tratamientos han demostrado reducir el riesgo de cáncer de hígado e incluso la muerte. 

Claves contra la hepatitis

El objetivo del Día Mundial contra la Hepatitis este año  es claro: eliminar esta enfermedad como una amenaza de salud pública para 2030.

Por esta razón, este año se celebra la primera Estrategia de eliminación mundial de la hepatitis viral de la OMS, que describe una serie de objetivos para lograr este fin.

Las medidas están orientadas, entre otros puntos, a definir intervenciones esenciales de alto impacto en el conjunto continuo de servicios contra las hepatitis, que podrían incluirse en los planes de prestaciones de salud, y fortalecer los sistemas de salud para prestar servicios de alta calidad a fin de lograr una cobertura equitativa y generar el máximo impacto.

Aunque no se pueden olvidar las medidas de prevención, como la vacuna contra la hepatitis B, que es el principal pilar de la prevención de esa enfermedad, dice el subdirector de Promoción de Salud del Minsa, Jorge Rodríguez Sotomayor.

En Panamá se aplica la primera dosis durante las primeras 12 horas del nacimiento, señala Itzel de Hewitt, coordinadora general del Programa Ampliado de Inmunizaciones de Minsa.

Luego se aplica a los 2, 4 y 6 meses, y es una vacuna combinada, que aparte de la hepatitis, trae difteria, tetano, tos ferina y haemophilus influenzae.

Mientras que en el caso de la hepatitis A, se aplica a los 12 meses y un refuerzo a los 18 meses.

Además, deben mantenerse hábitos de higiene adecuados, evitar condiciones de hacinamiento e insalubridad; evitar beber agua en zonas donde las condiciones sanitarias sean deficientes y no exista un control adecuado, señala el médico general Favio González.

También deben evitar compartir agujas y jeringuillas, y mantener relaciones sexuales con protección.

Un alto a la hepatitis
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