Una de las arritmias (problema con la velocidad de los latidos del corazón) cardíacas más frecuente es la fibrilación auricular, que se manifiesta cuando los latidos del corazón son irregulares sin ninguna razón aparente, indican expertos. La primera causa de esta dolencia es la edad; es más frecuente a partir de los 70 años, pero puede aparecer en cualquier momento, dice Jaime Masjuan, jefe del servicio de neurología del Hospital Universitario Ramón y Cajal en Madrid, España.
Signos
En segundo lugar está la hipertensión, seguida de la aparición de la insuficiencia cardiaca y la diabetes, agrega Ignacio Fernández-Lozano, jefe de la unidad de arritmia del servicio de cardiología del Hospital Universitario Puerta de Hierro, Madrid, España. La prevalencia de este mal en la población en general es del 2% al 3%, señalaron durante una reciente presentación en Panamá.Masjuan cuenta que la fibrilación auricular puede ser permanente: en este caso el paciente tendrá fibrilación para siempre; y en segundo lugar está la paroxística, que aparece en el paciente de forma intermitente. Pero cualquiera de las dos puede generar embolia cerebral (accidente cerebrovascular), advierte Fernández-Lozano.De hecho, esta condición puede aumentar en cinco veces el riesgo de padecer un accidente cardiovascular y es responsable de hasta el 20% de todos los accidentes cardiovasculares, resalta Masjuan.Algunos pacientes no presentan síntomas y se descubre la dolencia cuando se someten a un examen físico o del corazón, pero generalmente las personas con este mal pueden experimentar palpitaciones, presión arterial baja, fatiga, dolor en el pecho y mareos.Esta arritmia es fácil de diagnosticar, ya que el médico de cabecera con solo tomar el pulso de la muñeca del paciente y detectar que es un pulso irregular posteriormente le hace un electrocardiograma y así se diagnostica la fibrilación auricular, explica Masjuan.El tratamiento que se recomienda para este padecimiento, luego de hacer los estudios pertinentes al paciente, es la anticoagulación, sostienen los doctores.
