6:17 a.m. - CAROLINA DEL SUR, EU (AFP). - En el futuro, la producción de carne dependerá menos de los bovinos que de las probetas, o al menos eso es lo que piensa el biólogo Vladimir Mironov, quien espera colaborar con la solución de la crisis alimentaria mundial desde su laboratorio en Carolina del Sur (EU).
Este investigador, de 56 años, y su colaborador Nicholas Genovese, de 32, esperan no solo luchar contra el hambre en el mundo creando carne artificial, sino también hacer posible misiones de más de seis meses a Marte, sabiendo que no es posible embarcar vacas a bordo de naves espaciales.
"Imagine por ejemplo la colonización de otro planeta o que simplemente se incremente la población", dijo Mironov, quien subrayó que "ya no hay ningún espacio disponible para criar ganado en Nueva York o Singapur".
El investigador, instalado en un laboratorio de dimensiones modestas pero con medios de avanzada de la Facultad de Medicina de la Universidad de Carolina del Sur, en el sureste de Estados Unidos, espera que la creación de los bistecs artificiales llegue pronto, pese a que por ahora el proceso de "cultivar" carne en un laboratorio es largo y complejo. "Es un asunto de tiempo y dinero", afirmó.
Hace 10 años, Mironov obtuvo una beca de la NASA para intentar concretar su sueño de "cultivar carne". No obstante, actualmente sus trabajos ya no son financiados por la agencia espacial estadounidense, que se volcó más, según él, a la investigación sobre las plantas transgénicas como fuente alternativa de proteínas.
Desde entonces, es gracias al financiamiento de tres años de la organización de defensa de los animales Peta que Mironov y Genovese pueden continuar con sus investigaciones.