El mieloma múltiple representa entre el 15% y 20% de los cánceres que afectan la sangre y el 1% de todos los casos de cáncer en el mundo.
Habitualmente, pero no de forma exclusiva, afecta al adulto mayor. Se presenta con una mayor incidencia y con más agresividad en los afroamericanos en comparación con poblaciones caucásicas. Los hispanoamericanos tienen una incidencia media. Hay una mayor predisposición a tener mieloma múltiple si algún pariente de primera línea de consanguinidad lo ha padecido.
Características
Síntomas y diagnóstico
El mieloma múltiple afecta las células plasmáticas, encargadas de producir anticuerpos contra las infecciones. Como estas células están dentro de la médula ósea; es decir, dentro de los huesos, cuando se multiplican de forma descontrolada, se produce dolor, explica Francisco González, doctor especialista en medicina paliativa y oncología molecular y gerente médico de Janssen para Centroamérica, Venezuela y el Caribe. A veces, el paciente puede sufrir fracturas patológicas; es decir, que se rompe el hueso sin que haya un traumatismo que lo justifique.
Además, como las células malignas se acumulan en la médula ósea, no hay espacio para crear glóbulos rojos y se produce anemia. El paciente también tiene una mayor tendencia a las infecciones porque no se producen los anticuerpos como debería ocurrir y puede sufrir de neumonía frecuente o infecciones urinarias, por ejemplo.
Un tercio de los pacientes sufre falla renal porque las células malignas producen ciertas proteínas que dañan el riñón. Si se hace un examen de sangre de rutina y le sale que tiene globulinas aumentadas debe prestar atención y consultar al médico.
Tratamiento
Entre 2000 y 2008 hubo muchos avances en el tratamiento del mieloma múltiple, señala el doctor González. “Antes la quimioterapia era el tratamiento estándar, pero ahora se usan más terapias dirigidas”. Estas consisten en medicamentos que “reconocen” las células malignas y atacan sus mecanismos de proliferación o supervivencia. Son selectivos y menos tóxicos.
Recientemente, en la reunión anual de la Asociación Americana de Oncología Clínica, en Chicago, Illinois, se presentaron los resultados de un estudio clínico de fase 3 (Castor) que muestran que un nuevo fármaco con el compuesto activo daratumumab, combinado con una terapia estándar (bortezomib y dexametasona) aumentó la cantidad de pacientes que respondieron al tratamiento (83%) y redujo en 61% el riesgo de progresión de la enfermedad o muerte, en comparación con el uso combinado de bortezomib y dexametasona solamente, en pacientes con mieloma múltiple que habían recibido dos tipos de terapia previamente.
El daratumumab (fabricado por Janssen) es un anticuerpo monoclonal específico para la proteína CD38, la cual se expresa en la membrana de las células malignas, que genera un ataque para destruirlas. Aunque fue aprobado por la FDA de Estados Unidos para tratar a pacientes con mieloma que han recibido ya tres líneas de terapia previas, y en Europa se aprobó bajo una evaluación acelerada, aún se requieren más estudios clínicos antes de que sea aprobado para pacientes recientemente diagnosticados.
El doctor González adelanta que se someterán los resultados mencionados a los reguladores de Latinoamérica y que están en curso tres estudios con pacientes de reciente diagnóstico.
Se estima que entre 2017 y 2018 el nuevo fármaco pueda ser aprobado para tratar también a esta población, si los resultados son los esperados.
