La organización sin fines de lucro Global Brigades Panamá y la Asociación Nacional para la Conservación de la Naturaleza (Ancon) firmaron en días pasados un acuerdo en aras de contribuir con el medio ambiente istmeño y disminuir la huella de carbono.
La iniciativa fue concebida por el grupo de voluntarios de Global Brigades, con el ideal de apoyar algún programa de reforestación local para cubrir la huella de emisiones de dióxido de carbono, producto de viajes de trabajo, explica Pablo Garrón, director de programas de Global Brigades.
Fue así que entablaron conexión con Ancon, que los acogió como colectivo contribuyente con la Alianza por el Millón de Hectáreas.
La decisión resulta “propicia”, asegura Garrón, quien ve en el acuerdo “una oportunidad para colaborar con una iniciativa en Panamá, que permite que nuestros voluntarios puedan destinar recursos espontáneos que coadyuven con el entorno”, apunta.
La alianza entre ambas oenegés se formalizó el 3 de febrero en las oficinas de Ancon.
Jake Mendales y Sarah Donovan, de Global Brigades, explican que la organización para la que laboran cuenta con cerca de 9 mil voluntarios internacionales, que cada año se desplazan en avión hacia Panamá y Honduras, donde se llevan a cabo los programas.
“La idea es que al llegar los voluntarios puedan donar montos opcionales, que sirvan para cubrir los gastos de reforestación necesaria para la captura del CO2”, añade Garrón.
Los aportes efectuados por el voluntariado de Global Brigades servirán para reforestar un número de hectáreas en el Parque Nacional Camino de Cruces y garantizar su mantenimiento a cinco años, puntualizó Rita Spadafora, directora ejecutiva de Ancon.
