PARÍS, Francia. EFE.- Un equipo internacional de científicos ha demostrado en un estudio difundido este jueves 29 de marzo, que aunque cuanto más alcohol bebe una persona más seductora se siente, la mejora de la percepción de uno mismo no es consecuencia de las bebidas alcohólicas, sino de un efecto placebo de las mismas.
Ese estudio, titulado ‘Beauty is in the eye of the beer holder’ (la belleza está en el ojo del que sostiene una cerveza), aborda el papel del alcohol en el atractivo que cada uno se atribuye y utilizó como cobayas a un grupo de personas en un laboratorio y en un bar, según publicó hoy la Universidad Paris-Descartes.
El estudio barajó dos hipótesis: que con el consumo mejorara el atractivo que cada uno se otorga, o que hubiera respuestas más polarizadas que hicieran que quienes se creen interesantes reforzaran esa creencia, y que quienes no se ven con esa misma bondad ahondaran en sus defectos.
En una primera parte, con 19 personas en un bar, se hizo que los participantes explicaran cuán atractivos, brillantes, originales y divertidos se creían, y resultó que al incrementarse el alcohol ingerido mejoraba igualmente su opinión sobre sí mismos.
En una segunda parte, con 86 personas, se dio indistintamente a los voluntarios bebidas que contenían o no alcohol, y se le hizo creer a la mitad de ellos que sí habían consumido y a la otra mitad, que no.
A estos se les hizo creer que estaba degustando la nueva bebida de una compañía falsa que iba a salir al mercado, y se les pidió que escribieran un mensaje publicitario que supuestamente iba a ser utilizado por la empresa para promover el producto.
Los participantes presentaron posteriormente su estrategia, en una exposición grabada y analizada por un grupo independiente de 22 jueces.
Los resultados, según los datos de la Universidad Paris-Descartes, mostraron que quienes creían que habían tomado alcohol se daban a sí mismos mejores notas.
El análisis procedente de los jueces, a quienes no se les dijo qué participantes pertenecían a cada grupo, constató que esa mejora en las respectivas percepciones no estaba relacionada con su verdadera actuación.
